Documento sin título

Apenas atravesada la puerta escondida de su casa, Alejandra Redo nos invita a compartir lo divertido de sus últimos viajes, instaladas confortablemente en su “privé”, su biblioteca con un fuego de chimenea prendido. Te o tequila depende de la hora! “¿De donde es tu tapete?” Pregunté yo, “es una creación de la artista Mary Stuart. ¿Va bien aquí no? Me fascina mezclar lo contemporáneo con muebles de época, ¡todo resalta más!” Alejandra ha cambiado su casa al paso de los años, introduciendo obras de arte contemporáneo, aquí una escultura, allá un cuadro, de los cuales se enamora antes de encontrar el lugar adecuado en su casa. Es la madrina de Gonzalo Lebrija, el artista tapatío que es muy de moda actualmente y cuya escultura fascina a los niños que vienen a visitar a Alejandra. Recientemente Alejandra Redo cambió su vida, por coincidencia, cuando unos amigos le pidieron la remodelación de una casa. Un proyecto llevó a otro y Alejandra abrió una oficina de decoración. “Me encanta lo étnico, como esos collares divinos, esos otomanes pequeños que traigo de mis viajes”. La conversión es total, por lo que transformará su galería en un restaurante, con algunos socios divertidos, pero lo que le gusta más es la decoración. La decoración es de familia, desde su abuela francesa-catalana “de una sofisticación, una anfitriona que gozaba con sus invitados” precisa Alejandra, a su hermano el talentoso Roberto Redo que rehízo numerosas casas patricias de México.

“Hago una complicidad con mis clientes, para que al final la decisión sea de ambos. En fin la remodelación de una casa es para una pareja la concretización de un amor, es simpático ver complacerse uno al otro para lograr un hogar para ambos.” La casa de Alejandra Redo está hecha en L empezando por una entrada galería, luminosa por el mármol del piso, el tapete alegre de Mary Stuart y el mobiliario escaso, pero de gran calidad. Es la entrada “francesa”, una cómoda francesa china y una consola de madera esculpida dorada también francesa. La frescura de la entrada es el contraste ideal de la amplia estancia con un salón central que mezcla muebles de época con pinturas y esculturas de arte contemporáneo.

Alejandra de joven pasó dos años en Francia de donde regresó hablando francés impecablemente y un año en Italia para perfeccionar su educación. Hablando de feminidad, no pudimos escapar a hablar de Lyz Taylor, un icono de la feminidad, de la gran época de Hollywood “Creo que hoy en día sigue esta tradición de estrellas con las actrices inglesas como Kate Winslet, que tiene a la vez una elegancia y las tablas del teatro para el cine de hoy.” La cinéfila Alejandra transmitió su pasión a su hijo Pablo Aldrete que ahora tiene la Compañía Productora Mantarraya.

Alejandra creció con dos modelos de feminidad, su abuela con un porte muy catalán, una anfitriona extraordinaria y su mamá Norma que siempre hace lucir su entorno con muchas velas y luces. Las dos muy detallistas, muy atentas al prójimo. Seguramente son ellas quienes han inculcado en Alejandra su definición de la feminidad, que para ella es estar pendiente de los demás, tener detalles, ser dulce. El sol se está poniendo al final del día y de nuestra entrevista y pasando de nuevo por el gran salón le pregunté: “¿Crees en el poder de los objetos?” Alejandra me contestó traviesa: “¡Si, pienso que algunos objetos tienen su historia!”.

Para más compra la edición impresa de la revista


Comentarios

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player