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por Nicolas H. Sánchez-Osorio 29 de Enero de 2005

TRES VIDAS PARA CASARSE

Abriendo el baile de su boda en Tres Vidas la joven pareja formada por Jimena Vales y Diego Herrera.

El pasado fin de semana estuvimos de boda en Acapulco: a las parejas jóvenes les hace todavía mucha ilusión casarse en ACA. Y así lo hicieron Diego Herrera y la encantadora Jimena Davila, hija de Gerardo Davila Jiménez y Pilar Vales Ochoa, quienes ofrecieron la víspera, el viernes en la noche, un cóctel muy animado en la casa Vales en donde recibieron a los cientos de invitados que llegaron no solo de la ciudad de México, pero también de N.Y. Ciudad Guatemala y Paris. El novio es hijo de Jack Herrera ya fallecido y de Geraldine Eonnet, ella francesa y residente en Guatemala donde su hobbie es volar en helicóptero. Igualmente relacionada en los mejores círculos de Paris, Geraldine estuvo acompañada por un grupo de muy buenos amigos que cruzaron el Atlántico para estar en la boda. Los Marqueses de Ravenel, Alexandre Shoenburn de Theodorokopulos y su hijo John Taki, los Patenotre, los Condes de Forges entre otros. Diego Herrera en poco tiempo se hizo de muchas relaciones en el DF donde reside desde hace unos cuatro años cuando con su hermano Manuel, y otros socios se inicio con su propia empresa constructora en la inmobiliaria de interés social. Hacia muchos años que no regresábamos a Casa Vales, una de las primeras que comenzaron en Las Brisas a ser rendez vous del Café Society que visitaba Acapulco y que participaba en las elegantes cenas que ofrecían los Vales allá en la década de los sesentas y de los setentas, la época de oro del puerto que se abría al gran mundo del turismo, impulsado por el Presidente Aleman, quien dirigía el Consejo Nacional de Turismo. La boda fue en Tres Vidas, otro lugar que nos trae grandes recuerdos. Fue el primer y muy exclusivo club, abierto allá por los setentas, por el magnate Troy Post, un petrolero riquísimo enamorado de Acapulco, quien se había dejado entusiasmar por su gran amigo el licenciado Aleman, para hacer la millonaria inversión.

Presentes las mejores amigas de la novia: Marina Padilla, Rosi Aserena, Leo Recordatti, Sandra Macouzet, Anne Seguy y Leslie Pouseq.

 
 

La pareja del año: Constanza carrascal y Joe Slim.

 

Entre los franceses de la boda. Edouard Labouret y Alexandre Shoenburn.

Hoy Tres Vidas después de muchos años de haber permanecido cerrado, tiene un bellísimo campo de golf y ha recuperado su imagen que lo convierten en el club de golf mas exclusivo del puerto. Un club para gente acomodada. En el Club House fue servida una animadísima cena animada por un extraordinario D J que hizo montar hasta el ambiente de la fiesta hasta la madrugada. Nos alojamos en una muy bella casa también en las Brisas, y mas o menos de la misma época de Casa Velas. Esa casa hoy cambiada por completo por Joe Slim, fue la casa de Pancho y Laura López Figueroa. Joe lo adquirió allá por los ochentas y con una gran fantasía y buen gusto, la transformo con la ayuda de un proyecto de arquitectura del arquitecto Alfonso López Baz, cuyo despacho también con gran acierto le hizo su casa en la ciudad de México. Joe, que ha sido durante muchos años uno de los solteros mas codiciados de México, es un eterno viajero. Un Bon vivant. Y un gran deportista. Su hermano Pierrot por el contrario lleva una vida mas calmada, consagrada a la fotografía, afición que se ha convertido en su pasión y su vida, y para la que hoy vive. En casa de Joe estábamos un grupo simpático. Constanza Carrascal esa belleza colombiana, encantadora en su trato y bellísima chica que hace pareja desde hace ya un buen momento con el anfitrión de la casa. También estaban el escocés Mungo Lockhart y su esposa Donatella Caracciolo, y Alexandre Lemaire y Aurelia de Haut de Segy, quienes animaron con sus ideas y sus flores la noche de la boda en Tres Vidas. Apenas llegados Chez Joe, fuimos instalados en las amplias, iluminadas y blancas recamaras con terrazas con vista a la bahía, donde no faltan los controles para la subida y bajada de cortinas, encendido y control del aire, puesta en marcha de los ventiladores, activaciones de fabulosas pantallas de plasma con cientos de canales, recamaras a la James Bond donde hasta el mas exigente invitado se siente alagado. Ya tarde el viernes decidimos ir a conocer el nuevo restaurante italiano que Alberto Chiarpei acaba de abrir en la costera. Un lugar de un gran estilo, decorado con mucho gusto en el estilo de los setentas, y con una cocina sencilla pero regia. Chiarpei un italiano amante de la estética, diseñador, fotógrafo, editor, viajero y gran gourmet, se inaugura en Acapulco como restaurantero.

Trio de bellezas: la princesa Gloria Giray, Aurelia de Haut de Segy y Eloise Brondin de Vargas.

 

Francisco Martin del Campo Souza e Ines Gomez de Parada su esposa, y Alex Lemaire y Elodie Weill de Le Breton.

El mismo nos corto a mano en su maquina alemana de gran presición, las finas rebanadas de prociutto que llegaban a la mesa, en tanto se removía el arborio del risotto que nos cocinaba. La Cocina esta a la vista y sin mucho drama las ordenes que los meseros toman se van sucediendo en esta especie de mini club de amigos del nuevo Maretto. Nombre que quiere decir “mar picado” y no Maresito! Como yo creía. De vuelta a “Las Palmas” me llamo la atención un libro que se encontraba en el salón. Una edición de arte (Arquine+RM) sobre estos talentosos arquitectos mexicanos, que trabajan juntos desde hace ya mas de treinta años sin que se hayan peleado, como algunas veces ha sucedido entre las sociedades a dos, de grandes arquitectos mexicanos. El libro es un compendio de las mejores obras de Poncho López Baz y de Xavier Calleja, obras que han proyectado entre los noventas y el final del milenio. No fue fácil para los editores seleccionar entre mas de ciento cincuenta casas las mas bellas y los mejores proyectos que durante treinta años este despacho de arquitectos ofrecía. Arquitectura residencial, de playa, corporativa y un poco de interiorismo. Al final del libro aparecen fotos mas pequeñas sobre la selección de obras de López Baz y Calleja desde 1971 hasta 1992. Casas en Cuajimalpa, Contadero, Las Brisas, la de Joe Slim en Las Lomas, en San Ángel, en el Pedregal, en Valle de Bravo y en Lomas Altas. Una obra depurada. De detalle. Con muy buenas soluciones, y envueltas con el arte de la iluminación que esta pareja de arquitectos creadores manejan con maestría y naturalidad. “Sus refrescantes espacios –dice Alberto Kalach sobre su obra- provocan de inmediato un estado de animo cómodo, que resulta quizá del abrazo que logran con la integración entre arquitectura, diseño, mobiliario, decoración y arte…”

Ernesto Ramos Cobos y Ema Urias. Estrenando romance Felipe Williams y la francesita Anne Seguy. 0030. Se casan en Iguazu em Marzo Abelardo palazuelos y la brasileña Frangelli Kaibers.

López Baz y Calleja, forman parte de las generaciones intermedias de la arquitectura mexicana de cambio de siglo y milenio, representada entre otros por los arquitectos Francisco Serrano, Jose de Yturbe, Aurelio Nuño y Augusto Landa. Siempre con una mirada a los grandes como Teodoro González de León, el arquitecto del expresionismo abstracto pero escultórico. Que privilegio fue y que vivencia tan especial fue haber vivido ese week end en la obra de López Baz y calleja que vi retratada en ese bello libro. Gracias Joe.

Escribanos: nsoediarte@yahoo.com

 
 
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