 |
|
|
|
|
LA BARONESA GINA DE KOENIGSWARTER, quien
fuera la ultima esposa del celebre Barón francés Jules de
Koenigswarter, ingeniero y comandante aviador, miembro de la liberación
y diplomático
y Dolores Chollet hija del segundo matrimonio de Gina, encantadora dama
que a sus ochenta y pico de años, tiene el mismo entusiasmo y
la pasión por la vida de una adolescente estuvieron felices durante
su estancia en la ciudad de México. Que maravilla: que diéramos
por vernos así! Con ellas fuimos invitados en W.E. Chez Cuija
Pani y Gerardo Rodríguez a su bellísima casa de Valle de
Bravo. Gerardo guarda muchos recuerdos de la época en que Gina
y su marido, vivieron en la ciudad de México, cuando el ocupaba
el puesto de Consejero en la Embajada de Francia. Había concluido
la guerra (1945) y el barón quien había participado con
el General de Gaulle y todo un grupo de distinguidos militares en la
Liberación de Francia, decidía dejar las armas y abrazar
la carrera diplomática. Su primer puesto antes de llegar a México
fue de consejero en la Embajada de Oslo. Pero era tan brillante que pronto
fue promovido como Ministro Plenipotenciario ante los Estados Unidos
y el Canadá (1953-1957). Posteriormente fue nombrado en Julio
de e1957 Embajador extraordinario y plenipotenciario en Indonesia y posteriormente
en Abril de 1961 Embajador en Lima, en donde Alfredo Arosemena, actual
Embajador de ese país en México, les conoce e inicia una
larga y sólida amistad con la pareja. Eran los años del
Presidente Manuel Prado que cumplía con su segundo mandato, al
mismo tiempo en que el papa de Alfredo, (nuestro amigo embajador) don
Geraldo Arosemena Garland, era el Ministro de Justicia y Culto del Perú.
La baronesa y su hija, fueron los huéspedes, por supuesto, del
Embajador del Perú en México, quien a la mitad de la semana
les ofreció una regia comida peruana ( Causa a la Limeña:
una especie de tarta a base papa amarilla, aguacate y atún y Aji
de Gallina con arroz) cocinada por Nelly Maque y su prima Rose Marie,
quienes desde hace 17 y 15 años respectivamente están al
servicio de Arosemena. La gran amistad entre la Baronsesa y el Embajador
se vino a remembrar durante un cariñoso “toast” que al momento
de la Champagne Alfredo Arosemena ofreció en su honor y en el
de su hija antes de que emprendieran su regreso a Puerto Banus en donde
viven.
 |
|
| En la mesa del Embajador Arsemena, Pepe Carral,
presidente del Club de Industriales, nuestro anfitrión, su invitada
de honor la baronesa Gina de Koenigswarter, y el embajador de Grecia
en México Dyonissios Kudella |
En la mesa nos encontrábamos con Pepe Carral, Susana Arnaud
Bailleres de Barroso guapísima como siempre, Dyonissius Kodellas,
el embajador de Grecia en México solo, pues Belen su mujer sigue
en España, Kitzia Nin Poniatowska de Romero de Terreros, Gerardo
Rodríguez y Cuija Pani de Rodríguez, Quetita y Herve Peyrelongue,
y Viviana Corcuera que venia de Polanco donde se compró un espléndido
departamento que comenzara ya decorar aconsejada por Anne de Royere,
muy al estilo “Ferrieres-Rotschild”. Lo que es tener visión: vivía
en un enorme y lujoso departamento de Rubén Darío, que
de pronto rento a una compañía extranjera de las que buscan
buenas lo mejor para sus presidentes. Con lo del nuevo contrato pagó el
enganche para uno mas a su medida, muy cerca de su antigua casa de Campos
Eliseos, locacion que permuto por tres departamentos que le entregaran
cuando se termine la torre para la que ya se hacen las excavaciones de
este desarrollo residencial en condominio.
 |
|
| Dolores Chollet, gran jinete hija del la baronesa
Koenigswarter, invitadas de honor a la comida de la Embajada del
Perú, Gerardo Rodríguez otro apasionado de los caballos,
Kitzia Nin Poniatowska de Romero de Terreros, el Embajador Alfredo
Arosemena y Quetita Diener Arrigunaga de Peyrelongue. |
| |
|
 |
|
|
|
 |
|
VIVIANA NOS RECUERDA A LORENZA ROMANDIA DE AZCARRAGA, quien
hace unos veinte años en la época del Boom inmobiliario
DE Nueva York hizo algo parecido pero allá. Ya es historia: pero
con las rentas de unos tres departamentos que poseía en el Sherry
Netherland, el exclusivo hotel frente al Plaza, en plena Quinta Avenida,
se compro uno de menores pretensiones en el South West. Y después
otro mas hasta arriba de Madison por la setenta. Y así mediante
una ingeniería financiera, e hipoteca tras hipoteca, sus propiedades
se fueron multiplicando. El negocio inmobiliario de Lorenza se piramido
y su inversión multiplicándose hasta el día de hoy
en que el negocio ya no es como antes. Nueva York se deprimió desde
el atentado de hace dos años. Sin embargo nadie la ha podido igualar.
Es la mexicana que hoy por hoy mas departamentos posee en la gran manzana.
Y la que seguramente, mas impuestos paga en los Estados Unidos. Por ese
hecho podría Lorenza ser inscrita en la sección mexicana
del Guinnes.
KATHLEEN ANNIE PANNONICA DE KOENIGSWARTER fue
la tercera esposa del Barón sobre quien nos referimos en parte de esta crónica.
La ultima fue Gina de Koenigswarter, sobre quien también hablamos
arriba. El barón murió en Malaga en 1995, y hasta el ultimo
momento Gina estuvo a su lado. Con ella pasó casi 50 años
que fueron los mas felices de ambos. Con su primera esposa Madelaine
Laforestier el Baron tuvo cinco hijos. Con Nadine Rapahel la segunda
un hijo, y con su tercera cuya unión duro relativamente poco ninguno.
Pannonica, “Nica” para los íntimos, nacida de la rama inglesa
de los Rotschild, pero educada en Francia en un ambiente de monjas, era
una mujer original. De carácter fuerte y muy temperamental. Su
estancia al lado de su marido embajador duro poco tiempo. “Nica” se llegaría
a aburrir muy pronto de México y de la sociedad mexicana y escapándose
a Nueva York para olvidarse definitivamente de la vida de Embajada. Se
instala en un lujoso departamento del “Stanhop” el hotel mas “in” de
la quinta por esos días, y desde ahí se entrega de lleno
al ambiente jazzistico de Nueva York. Su departamento del Stanhop, una
especie de segunda casa para las gente del Jazz de Harlem fue igualmente
celebre por todas las jamm session que ahí se llevaban a cabo.
Los músicos negros entraban y salían, y la elegante limo
Bentley Continental 1957 de “Nica” iba y venia trayendo y llevando gente,
hasta que un día el saxofonista Charlie Parker, uno de sus mas íntimos
amigos jazzistas muere en su departamento (1955) “viendo televisión” historia
que por supuesto no le dejaba ninguna gloria a la dirección del
hotel, quien de inmediato le solicito a su ocupante buscar otra morada.
De ahí “Nica” se instalo en el Bolivar Hotel en donde siguió llevando
el mismo estilo de vida extravagante y tumultuosa. Finalmente se retiro
a su casa de Weehawken en New Jersey
 |
|
 |
|
 |
|
El grupo de Valle
en “Las Bellotas” el rancho de los Rodríguez-Pani durante
el week end en honor de los Koenigswarter. La anfitriona se esmero
para hacer típicos arreglos mexicanos de mesa, y ofrecernos
menus con tradicionales recetas mexicanas, entre las que no falta
como entrada el Carpaccio de champiñones Portobello con
salsa de chipotle y cebollitas de Cambray. Cuija Pani de Rodríguez
ha logrado un cálido ambiente campirano en esta casa que
tiene corazón y lo comunica. |
| |
|
 |
|
|
|
THELONIUS MONK uno de los
músicos de Jazz mas
notables que el mundo ha tenido, fue otro de los grandes amigos de “Nica”.
Lo mimaba y lo protegía. Estaba cerca de su familia y pendiente
de lo que el músico negro necesitaba. Se ocupaba de él cuando
estaba enfermo. Y lo auxiliaba en su problemas de dinero. Fue gracias a “Nica” quien
al lado de Harry Colomby, el representante de Monk, logro reabrir el Club
de su amigo, a quien le habían retirado la licencia de operación
en 1957. Thelonius Monk pudo así volver a tocar en otros clubes
de Nueva York, sobre todo en el “Five Spot” en donde los amantes del Jazz
se deleitaban escuchando al cuarteto en el que figuraba Munk y John Coltrane,
otro monstruo del Jazz. Cuando Monk dejo de tocar, ya un poco enfermo,
se retiro a con “Nica” a su casa de Weehawen en New Jerswey donde finalmente
muere en 1978, al lado de Nellie Monk su esposa. “Nica” muere años
después en 1990 a los 74 años. . Esta mujer que se afronto
a las sociedad internacional, y a la aristocracia, que en la época
no veía con buenos ojos sus intimidades con músicos de color,
fue una de las primeras en exhibirse con ellos. En memoria de los días
del Hotel Bolivar, Thelonius Monk escribió una composición “Ba-Lue
Bolivar Ba-Lue-Are”. “Nica” y Thelonius se habían conocido en 1954
en Paris durante el “Salon du Jazz”. La relación Nica-Munk-Nellie
(mujer de Thelonius), una especie de “menaje-a-trois” nunca se supo a ciencia
cierta si era amorosa y sincera, o apasionada y sexual. Nos quedan en el
tintero interesantes recuerdos y pasajes de su vida que un día
les terminaremos de confiar.
Escríbanos
nsoediarte@yahoo.com |