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En compañía del Excelentísimo señor Embajador de Colombia en Japón, la princesa Sayako hija menor de sus majestades los Emperadores del Japón, llega al conjunto de los Jardines Ebisu para inaugurar lunes por la noche la exposición Botero. En la línea de recepción, la Canciller Colombiana Carolina Barco, Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, el representante del Ministerio de Relaciones Exteriores del Japón, Fernando Botero quien saluda a su alteza, el presidente de Morgan StanleyKensuke Hotta patrocinador de la exposición, y el galerista francés Didier Imbert organizador de la muestra. |
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| Reverencia protocolaria de súbdito a princesa Imperial: Kensukke Hotta, presidente del Morgan Stanley en Japón y su alteza imperial la Princesa Sayoko. |
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En una enorme plaza, donde hasta los años noventas se encontraban las instalaciones de la Sapporo, la gran marca cervecera del Japón, se levanta hoy lo que aquí en Tokio, se conoce como el Jardín Yebisu, que no es otra cosa que un complejo inmobiliario donde se encuentra el Hotel Westin, un palacio con lobby en mármoles y casi mil cuartos, amplísimas plazas y galerías cubiertas y un centro comercial donde ya es un Icono de la ciudad el castillito del Siglo XVIII que los japoneses se trajeron de Francia para alojar ahí al restaurante Taillevent-Robuchon, los Chefs mas reputados de Paris. Piedra por piedra el castillo fue reconstruido para coronar este espacio único que ha servido de marco para las veinte esculturas monumentales de Botero, cuya exposición mereció martes en la noche, la presencia imperial, en la persona de la Princesa Sayoko hija menor de sus majestades imperiales los Emperadores del Japón. Sin duda una deferencia para el artista colombiano que no cabía de felicidad al descubrir su escultura “El Gato” que abre la muestra en este recinto surrealista y mágico, en donde se puede ver y palpar la grandeza de una ciudad que no esconde el poder, la modernidad y la riqueza. Una imagen que no se creyera sino es porque estamos en Tokio, donde, y sigue el sueño: los bronces boterianos parecen pequeños en el enorme espacio del conjunto. Las esculturas del artista colombiano estratégicamente colocadas, llevaran de la mano desde hoy, a cientos de miles de japoneses que nunca antes habían estado frente a estos gigantes ya familiares en México y en muchas partes del mundo, pero todavía algo desconocidos para el grueso de la población japonesa cuya referencia mas próxima serán posiblemente los enormes y obesos Budas que descubrimos en los templos de Tokio.
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El embajador de Colombia en Japón, Francisco J. Sierra acompaña a la Princesa Sayoko a su llegada al Centro Yebisu donde se exhiben 20 monumentales esculturas del artista colombiano Fernando Botero. |
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Sophia Vari esposa de Fernando Botero, y Sophie Imbert, esposa de Didier Imbert organizador de la exposición Botero en el Centro Yebisu, saludan a la Princesa Sayoko que en representación de sus padres los Emperadores del Japón inauguro la exposición Botero en Tokio. |
Descubrir la escultura monumental el gato de poco mas de una tonelada creada en 1999 y de dos metros y medio de altura, que abrió la exposición Botero en Tokio.
Feliz Botero, hace rápido, en su discurso ante la Princesa Sayoka, el recuento de sus exposiciones monumentales precedentes: Florencia, Madrid, Venecia, Nueva York, Madrid, Monte Carlo, Los Ángeles y por supuesto Paris donde hace ya casi quince años fuimos testigos del inicio de esta aventura artístico-urbano-cultural para llevar el arte a la calle. Idea a la que hizo eco en 1992 el marchant des tableaux Didier Imbert, quien repite hoy en Oriente, la maravillosa experiencia de los Campos Eliseos, donde por supuesto, igual que hubiese sucedido en México, alguien se robó los bigotes del Gato expuesto. Harán lo mismo hoy los Nipones? Podríamos apostar que no! Los Japoneses son un pueblo sumamente respetuoso, amable, cordial, muy culto y sobre todo super civilizado, sereno y muy digno.. Se ve en las calles de Tokio. Se siente en el Metro. Se ve en sus amplios jardines. En los verdosos parques, donde ni por casualidad me he podido encontrar una sola colilla de cigarro!!
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Con guante blanco como lo requiere el protocolo, cuando un miembro de la familia Imperial se encuentra presente, Fernando Botero, acompañado de Didier Imbert, y los Cancilleres de Relaciones Exteriores del Japón y de Colombia, jalan los cordones para descubrir la escultura monumental el gato de poco mas de una tonelada creada en 1999 y de dos metros y medio de altura, que abrió la exposición Botero en Tokio. |
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Con gran satisfacción artista y organizador viven el momento ante la escultura El Gato que abrió la exposición de Tokio. |
Quedaba descubierto El Gato una de las esculturas monumentales en Bronce de poco mas de una tonelada de peso creada en 1999 y de dos metros y medio de altura, y que fue develada para inaugurar lunes en la noche la exposición Botero en Tokio.
La expo Botero en el Yebizu ha sido una experiencia. Japón otra. Inspirados y motivados por Botero hemos volado poco mas de 16 horas desde México en un Jumbo de la JAL, cuyas aeromozas me hicieron sentir desde los primeros segundos a bordo, la calidez y el refinamiento del Oriente. Lloyd S. Nakano, un hotelero sabio y encantador, me ha recibido en el lobby del Seiyo Ginza, un hotel como pocos hay ya en Tokio. Solo ochenta habitaciones en un ambiente de elegancia y discreción. La hoteleria que nos gusta. Es como encontrar un poco los muros de casa. En pleno Ginza, el barrio elegante de Tokio veo como llegan lo Mercedes con chóferes conduciendo del lado derecho el volante, guante blanco y a veces el Kepi a la cabeza como ya no se ve mas que en Londres. O los taxis impecables negros, o verdes, o amarillos, pero siempre relucientes, cuyos conductores no tienen necesidad de bajarse para abrir la puerta o cerrarla, porque lo hacen desde su volante por medio de un operativo electrico-mecanico, que me confirma una vez mas que la técnica, y el sentido de lo de practico, no están peleados con el estilo y la cortesía.
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Felices de la vida el organizador de la muestra escultórica de Botero en el Japón Didier Imbert, y el artista colombiano delante de El gato una de las esculturas monumentales expuestas. |
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Botero explica a la Princesa Soyako su técnica escultórica. La princesa lo escucha sumamente interesada. |
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Durante la cena en el lujosísimo Westin que siguió a la fase inaugural de la exposición Botero en el conjunto Yebisu, un dialogo entre el artista colombiano Fernando Botero y la máxima creadora de modas en Tokio la diseñadora Junko Koshino, cuya boutique en Aoyana uno de los barrios comerciales de moda en Tokio es todo un éxito. |
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Fernando Botero y Sophi Vari su esposa, posaron con los empleados de la Embajada de Colombia, quien antes de abandonar la Residencia, les pidieron una foto con ellos. |
Escribanos a: nsoediarte@yahoo.com
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