NAVIDAD OTRA VEZ EN CAREYES
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Brignone ha dejado su toque personal en cada una de las casas que ha construido en Careyes al lado del arquitecto Galibert. En Tigre del Mar, el pabellón de la biblioteca la escalera de troncos ha sido puesta por Gian Franco para permitir a los extraterrestres de bajar por ahí a Careyes, de acuerdo a su propia definición. |
Por primera vez desde hace unos 25 años rompí con la tradición navideña de Cuernavaca, la chimenea, los regalos, el personal de Villa Jana, los amigos, el Pavo relleno, el Champagne, el brindis, y la mesa del 24 por la noche que cada año nos viene a montar desde San Miguel Manuel Chacon, arquitecto y esteta. Mesas muy espectaculares plenas de creatividad. Habíamos llegado a hacer 20 la noche del 24 y hasta sesenta la noche del 31 de Diciembre. Pero queríamos en estas vacaciones navideñas ver de nuevo un atardecer en Careyes y redescubrir “Tigre del Mar” el segundo palacete que Gian Franco Brignone se construyo en la playa de Teopa, (el primero fue “Mi Ojo” en la década de los ochentas), y conocer los proyectos de este personaje, fundador y principal animador de este paradisíaco resort del pacifico: el mas exclusivo y mejor conservado, hay que decirlo, de todo México.
Tete-a-tete, durante la cena en las noches bajo un cielo de estrellas que ya nadie ve en la capital, instalados en la terraza de su comedor frente al mar, Brignone nos confió parte de lo que hará en los años a venir. Después de una vida sin parar, de conquistas, de proyectos como el de Careyes llevado a sus últimas consecuencias, de viajar, de cabalgar y de gozar en pleno la vida, Gian Franco resume en un coloquio su casi concluida aventura en este gran proyecto de turismo “controlado” que es Careyes. “Careyes quedara protegido desde cada una de sus Colinas, nos dice, por las siete casas del principado que serán manejadas por la Fundación : todo ira a la Fundación de Careyes, cuyo patronato estará integrado por miembros de mi familia, y por amigos que quieren Careyes. Se trata de que jamás entre aquí el turismo masivo, de cientos de miles que destruyen, hacen basura y deforman los lugares.”
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Gian Franco Brignone el fundador y gran animador de Careyes, coloca a uno por uno de sus invitados en su mesa para la comida del día de Navidad: 46 a la mesa. |
A sus 72 años, salvo la perdida de su ojo izquierdo durante la guerra, lo que Gian Franco celebro con la primera casa que Aldaco le hizo en Careyes bautizándola “Mi Ojo”, y que ha legado a Giorgio su hijo, Brignone se puede considerar como un hombre privilegiado, con suerte y exitoso. Un soñador y enamorado de la vida. Y entregado a dos de los, que para el, son de entre las mas sagradas elementos de la existencia: la mujer y la naturaleza! Es por la naturaleza, por su entorno, su protección y conservación por lo que ha luchado, y la razón para la que ha vivido.
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Durante la apertura del Rancho San Andres, el nuevo punto de encuentro para los polistas de Careyes, Luís de Rivera, Alberto Adrizone y Giorgio Brignone fiel continuador del proyecto. |
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Andressa, Maurice Goselin, y Gian Franco Brignone. |
“Careyes, afirma, se ha preservado por que no hemos dejado que entre y nos invada el gran turismo. Aquí no hay aeropuerto y por consiguiente tampoco grandes hoteles. En Careyes no hay deterioro. Todo se ha conservado. Y poco a poco se ha desarrollado y embellecido en su entorno. Hay una gran calidad de vida. Hay un “pequeñito hotel”, (The Luxury Colletion), grandes residencias, muy bellas casas, las casitas de las Flores, un lugar de encuentro “Playa Rosa” con un restaurante en donde se come muy bien, y una comunidad cosmopolita de amigos de todo el mundo con un ideal motivador: la belleza, el paisaje, el mar y la naturaleza. El Polo es otro detonador que Giorgio ha desarrollado con mucha pasión, y con resultados que saltan a la vista”.
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Laurence Brenig, Barbara Berger, y Ana de Brignone.
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Jasmin, Hugo Villalobos y su prometida la inglesa-peruana Mónica Hayes a quienes anunciaron su esperada boda y Anne de Royere. |
Esa noche del 24 precisamente, celebraríamos en “petit comité”, con Gian Franco y su inseparable Andressa una encantadora brasileña que pasa largas temporadas a su lado, Giorgio Brignone y Ana su esposa, sus hijos, Luís de Rivera, y Cristina Ollivier, y los Ardizone, la apertura del restaurante y las nuevas caballerizas del Polo, que con el Club en plena expansión, darán paso al despegue del nuevo desarrollo de los ranchitos villas y cabañas exclusivamente para quienes practican el deporte de los reyes. El nuevo Rancho de San Andres, sin ninguna pretensión, pero con gran estilo ofrece la posibilidad de tomar la copa y cenar carnes a la parrilla. Todo muy bien orquestado por un simpático grupo de jóvenes de puebla: Víctor Sahún y Ernesto Verduzco, Luís Enrique Hernández y Jordi Joan Cunill.
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Marella Openheim llegada a Careyes para curarse de una herida amorosa, el peinador numero uno de Paris Alexandre Zahorí y Viviana. |
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Marie Sophie de Souza, una de las chicas con más éxito en Careyes. |
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Jean Luc Lambert, Laure Lambert y Monique Vidal de Lambert.
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Giorgio, que sigue con la misma filosofía de su padre, me reconfirmaba esa noche sus deseos de no abrir este nuevo desarrollo que en forma muy discrecional. “Aquí solo adquirirán los terrenos los polistas amigos de nuestros amigos. Queremos seguir conservando el espíritu de grupo que nos inspiro hace diez años, cuando trazamos nuestra primera cancha y comenzamos entre apasionados polistas a traer caballos a Careyes y a organizar nuestros primeros torneos. Hoy tenemos más de doscientos. Mas que un negocio esta es una misión.”
Después de la tempranera y muy familiar nochebuena del 24, Gian Franco Brignone, nuestro anfitrión durante estos días, había invitado a un grupo de sus amigos a saborear el pavo relleno que la cocinera de Tigre del Mar nos había preparado. En la gran mesa del comedor mezanine de la casa, bajo la enorme palapa y frente a los acantilados que tiene como vista, Gian Franco nos fue sentando estratégicamente uno por uno en la gran mesa. Esposos y parejas separados, y por supuesto combinando invitados que dieran a sus vecinos conversación en sus respectivos idiomas. Se hablaba francés, italiano, alemán, sueco, portugués y hasta ingles, un idioma que Gian Franco, no ha podido, o más bien no ha querido nunca aprender.
Escribanos a nsoediarte@yahoo.com
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