sta edición está dedicada a los jóvenes. Para ellos, realizamos una investigación y diferentes encuestas. El joven de 2008 es urbano, creció demasiado rápido, no tiene más, ni iconos, ni héroes, construye su personalidad sobre su propia experiencia y no sobre modelos, y busca una permanencia. Busca la permanencia porque ha cambiado demasiado, de casa, de estructura familiar (divorcio, separación), de escuela, de amigos, de medios económicos y ahora de clima. Casi la unanimidad está de acuerdo en decir que hay un cambio de clima, y son más del 30% en decir que ellos o alguien cercano lo han experimentado. Contacto físico con la Madre tierra enojada! El joven del siglo XX pensaba dominar la naturaleza con los progresos tecnológicos, el joven del siglo XXI sabe que hay que adaptarse a ella, entenderla, dialogar. Su casa ideal es sencilla, con luz y un gran jardín. El joven está en camino para encontrar a la Madre Tierra. No hace de el un eco-joven al 100%. Todavía no siguen todos los preceptos ecológicos. El joven se interesa en otro idioma y valores, respeto, honestidad y responsabilidad, vienen antes del amor y amistad para él. No acepta más mentiras ni discurso institucional. No quiere casarse sino vivir con su pareja. Casi el 40% entre 19 y 25 años están sin pareja. Muchos están de acuerdo en decir que la -sobre información- mata a la información. Mientras más están en contacto con la familia inmediata, más permanece la figura del padre y más las estructuras tradicionales son respetadas. Para los demás, la figura del padre desaparece y una feminización aparece. Son los Emos. Una actitud de huérfano se desarrolla, contar solamente consigo mismo o con amigos, y aparece una desconexión con la vida real, y la activación del principio del derecho de seleccionar a quien o que, puede o no, acceder a su universo personal, derecho de poder incluir o excluir personas, ideas, cosas, marcas. Existe un proceso esencial de validación de lo que entra a su universo personal. Para los desprovistos, este proceso se nota en la manera de saludar, sésamo vital, y para los privilegiados, son sitios Internet como facebook, Hi5 que requieren una validación en diferente niveles. Para acentuar la permanencia, tienen menos contacto ojo con ojo con extraños, pero más códigos. Gracias a Facebook su mejor amigo vive en Manchuria. Poco importa que se mueva a otro país, el contacto virtual es continuo. El desarrollo de códigos se nota en idiomas vernáculos, como en los glifos urbanos plasmados en la ciudad. Los acostumbrados a esta comunicación pueden contar los encuentros y los caminos. La música, los dramas japoneses, el “binge drinking” se convierten en una plataforma de intercambio, porque la comunicación tradicional falta. La noción de permanencia es utópica, porque la vida es evolución, especialmente para los jóvenes. Para romper este deseo de paraíso perdido que es la permanencia, sin alterar la construcción de este deseo, es esencial reconstituir la conexión al mundo real. Conectarse consigo mismo pasa por conectarse con la naturaleza y sus raíces. Que es más permanente que la naturaleza, aunque sea evolutiva, y que más sentimiento de permanencia es conocer sus raíces.
En esta edición quisimos mostrar experiencias radicales. Gabriel de la Mora reconstituye la foto de familia con los vivos y los desaparecidos, con una preocupación de restitución de la verdad. Felipe Solís y Lance Wyman hablan de comunicación, estableciendo modelos universales a través de los siglos. Alfonso López Negrete insiste en el modelo natural como modelo de enseñanza. Acercarse a la naturaleza para entender su propia dimensión es una experiencia de Jocelyn Arellano, que nos hace entender mejor la belleza de esos jardines japoneses, cuyos secretos son revelados por Alfonso Muray. Giancarlo Bello y Marisol Paredes, jóvenes fotógrafos, descifraron la fuerza invisible de esos jardines. Los pies en esas recámaras verdes del hombre, transformamos la experiencia de los jardines árabes con Ibn Luyun paisajista del siglo XIII, que como Mónica González analiza donde estamos, para seguir. Emilio Ambasz, soñaba con su Casa del Retiro veinticinco años antes de poder realizarla. Emilio realizó proyectos verdes, antes de que imagináramos que fuera posible. Guillermo Barroso sensibiliza a niños, desde pequeños, a escuchar a la naturaleza y a preservarla. Con los adultos, tiene más de 198 acciones de preservación de la naturaleza. Sentirse cerca de la naturaleza nos acerca a nuestro cuerpo. Neish Joshi el papa del detox, nos da consejos sencillos que vienen de la India ancestral. 2008 se compone de tres números que significan la misma cosa en diferentes civilizaciones. Bárbara Berger lo expresó tan bien en su instalación: “I am a robot” en la sensacional exposición de Daniel Liebsohn. No podemos agradecer a todos los que nos ayudaron para esta edición, pero queremos hacer una mención muy especial a Lidia Pérez, Francisco Arce, Héctor Vasconcelos, Jorge Marques, Regina Roditi, Guadalupe Loaeza, Gabriela López, Albert Cohen, Clémence Bolloré y todos los que nos ayudaron con las encuestas. Con todo el equipo de Casas & Gente podemos decir 2008, Estamos Vivos!
Anne Sánchez-Osorio anne@casasgente.com |