Maurice Béjart

Su visita a México en 1968 en Bellas Artes

Entrevista por Carlos Landeros en 1968.

 
 

ué es la primavera, sino esa inmensa fuerza primitiva largo tiempo dormida bajo el manto del invierno, que de pronto resplandece y abraza al mundo” Maurice Béjart. Fue en su camerino del Palacio de Bellas Artes, momentos antes de que se iniciara la penúltima función de la temporada ofrecida por el Ballet Siglo XX, donde entrevistamos a su Director Maurice Béjart.

Está tendido en un diván donde su masajista le frota un músculo lastimado. Me recibe sonriente, excusándose por el masaje. Hace un calor sofocante ya que las ventanas están cerradas: pero a Béjart le gusta el calor, quizá porque en su país (Francia) pocos meses del año lo tienen.

Frente al espejo, en el mismo camerino, Germinal Casado, uno de los principales bailarines de la compañía, inicia su maquillaje para la función.

De ojos avizores y apanterados, perfil más bien romano que francés, conversador brillante y extraordinario coreógrafo de trato afable y cordial, Maurice Béjart habla un español casi perfecto.

C&G. ¿Qué es el Ballet Siglo XX?

MB. La idea fundamental del Ballet Siglo XX es hacer un ballet con música de hoy, con ideas de hoy, que puedan comprender todos los demás.

C&G. ¿Para bailar en su ballet es necesario dominar el clásico?

MB. Si necesita la escuela clásica: yo lo encuentro indispensable. El clásico es la base, pero hay que ir más allá… en “La consagración de la primavera”. El mejor ballet que he hecho, no tiene un solo paso de clásico, y sin embargo necesita de éste. Cada paso, cada rutina son originales.

 
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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