usana
Palazuelos es sinónimo de fiestas en Acapulco. Su energía,
su entusiasmo y su gentileza le han hecho ineludible para los que quieren
realizar la boda de sus sueños. Desde pequeña realiza, para
las grandes figuras de Acapulco como Tony Murray, las fiestas de fin de
año. Hace algunos años pidió a Jorge Loyzaga realizar
la casa de su vida, una casa con techos altos, mezcla de un gusto francés
con arcos góticos y fachada clásica, con el toque de Jorge,
una atmósfera española con muebles inspiración de
la Colección del Franz Mayer.
Desde la entrada el toque es francés, con una
gran escalera de piedra, un barandal con un diseño muy original
y una curva en voluta, que da a la entrada una atmósfera misteriosa.
La casa misma está “en lanterne” es decir en transparencia,
la fachada exterior corresponde con sus arcos al otro lado de la casa
con aperturas a la naturaleza de la montaña cubierta de plantas
exóticas. Esta originalidad es típica del Arquitecto Jorge
Loyzaga y engrandece todavía más el gigantesco espacio.
Es que para Susana, una sala de recepción debe
permitir realizar una fiesta a su nivel! La terraza exterior se beneficia
del diseño original de la fachada y se asienta sobre él
para nunca aparecer como desnuda. La terraza es mineral, es decir sin
mucha invasión de la vegetación para respetar la personalidad
grandiosa de la arquitectura. Más allá, después de
la pérgola donde se toma el café, un edén de vegetación
encierra la alberca sobre sus tres lados, el último reservado para
la vista hasta el Pacífico.
No podemos recibir sin cocina! La cocina de Susana Palazuelos
es amplia, con mucha luz, con metros y metros de tablas de preparación
y una isla central que divide el rectángulo alargado en dos, para
que no se crucen los preparadores y los meseros. Susana hizo entrar murales
de azulejos portugueses como toque permanente de decoración. Un
azulejo es rápidamente aseado y guarda su belleza.
El día que nos invitó Susana, Mario Wichtendahl,
su esposo, quiso estrenar de nuevo el piano y jugamos mucho a pedir cualquier
canción o melodía para nuestro placer. Seguramente en otra
vida, Mario fue concertista.
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