anolo Mestre quería conocer, descubrir y entender todas las facetas del terreno de esta casa en el Golf de Izar. Caminó y caminó para definir, con los encantadores dueños de la casa, donde y como se va a erigir la nueva residencia. Los dueños viven para la naturaleza y con la naturaleza, muy respetuosos de ella. Querían una casa abierta, luminosa, pero también respetando la privacidad de sus diferentes residentes. A veces los hijos quieren su propio espacio y los papás también!
Manolo Mestre seducido por el desafío, ubicó la casa en un claro para no molestar a los árboles y aprovechar la topografía del terreno. Decidió girar ligeramente la casa en respeto al eje del terreno, para romper con la octagonalidad del mismo y la sensación de tener vecinos, así los cuartos de atrás tienen la vista al volcán de Toluca y los residentes en la casa se sienten únicos en el mundo. Elevó la casa, para tener en consideración la posible humedad, y también para jugar con la transparencia. En efecto el cuerpo de las partes comunes, sala, comedor, cocina y terraza exterior, está más bajo que el patio abierto donde se ubica la alberca, con esa transparencia se puede ver el lago de la alberca en un ambiente más cálido, protegido de las brisas del lago.
|