a huella de Francis Kálnay en Valle de Bravo se confunde con su historia. Francis Kálnay llegó un poco después de 1947, fecha de la realización de la presa que dio luz al lago. En esta época pioneros, no solamente mexicanos sino extranjeros, vinieron atraídos por el encanto de Valle.
Nacido en 1899, de padre húngaro, Kálnay realizó alrededor de 20 casas en Valle, siempre sobre el mismo principio de combinar el estilo propio de Valle con sus techos de teja con la sensibilidad europea, casas con volúmenes horizontales, paredes amplias de adobe, que interrumpen ventanas y puertas con la firma especifica de una viga de madera en forma de T. Techos rojos, paredes blancas, ventanas, a veces asimétricas, con el marco negro, así se reconoce una casa de Francis Kálnay. El uso de materias vernáculas: azulejos, losetas, vigas aparentes, elementos translucidos como vidrios de fondos de botellas para dejar pasar la luz y preservar la intimidad, confirman la personalidad de una arquitectura muy Valle de Bravo.
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