El Silencio del Océano

Por Rony Liebsohn. Fotos: Cortesía Deborah Andollo.

 
 

or las bellas playas de Cuba, no es de extrañarse encontrarse con una de las mejores buceadoras del mundo, Deborah Andollo, experta en utilizar la técnica de la apnea –bucear sin tanque de oxígeno-.

¿Cuáles fueron tus primeras experiencias al sumergirte?

Estoy en el mar desde muy pequeña, perseguía a mi padre que era un magnifico nadador y se alejaba muchísimo de la orilla. Yo no sabia nadar, pero era temeraria, así que igual intentaba alcanzarlo, mas lo único que conseguía era hundirme. No fueron pocas las veces que acudieron a salvar la niñita de la playa que insistía en seguir al padre... Así que las primeras inmersiones fueron de manera algo forzadas y seguro que no eran tan divertidas.

En 1992 es cuando me dedico por completo a la práctica de la apnea profunda, realizando la primera inmersión a 38 metros de profundidad. Desconocía ese fascinante mundo misterioso, que me atrapó y enamoró, desconocía también los peligros que le encierran. Comprendí que para continuar con mi pasión debía prepararme física y mentalmente. Aprender sobre la teoría y fisiología de la apnea profunda. Armarme de los equipamientos necesarios para minimizar los riesgos y luego comenzó entonces el camino del aprendizaje diario en el Océano. Las primeras inmersiones me impactaron mucho, ¡Eran muy intensas!. Me fascino tanta paz, silencio, armonía, serenidad y majestuosidad.

 
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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