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continuación transcribimos una carta que nos fue enviada y que tiene que ver con las eternas “novias de camisón”. "Estimada autora: La otra noche, me encontraba muy contenta viendo la televisión (las noticias de López Dóriga) al lado de mi marido, quien, de pronto, voltea y me dice: 'Necesito más fantasía, pero a la mexicana…'. Primero no entendí a lo que se refería, por un momento pensé que quería cambiar de canal a un programa más fantasioso (aunque el del noticiario del Canal de las Estrellas parece como de un país de fantasía). Le pregunté qué quería decir y fue cuando me dijo: 'Nuestra vida sexual necesita de más fantasía, como más sal y pimienta. Ya no quiero hacer el amor siempre en nuestra cama. Ojalá que lo hiciéramos en el sofá de la tele, en la mesa del antecomedor o en el elevador. En el lugar que tú quieras, pero que no sea en nuestra recámara. Necesito más fantasía'. Sinceramente, me quedé de a cuatro, porque si de algo me siento satisfecha (tengo casi 60 años) es de la relación sexual con mi marido. En lo personal, no necesito de tanta fantasía 'material', por llamarla de algún modo, porque cuando tenemos relaciones mi imaginación tiene toda la fantasía del mundo. Claro que esto no se lo he dicho a mi marido, porque tal vez no me entienda...
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