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En 1998, Jean Paul Gaultier presentó una colección dedicada a Frida, y utilizó cuadros estilizados para su comunicación en Italia por ejemplo. Las creaciones de Jean Paul en homenaje a Frida Kahlo vincularon a una mujer segura, sumamente sexy, con elegancia natural. En la ocasión de la celebración de los 30 años de la “Maison Gaultier” el año pasado, Jean Paul Gaultier rehizo su vestido corsé, como si Frida pudiera volver su instrumento de tortura en un arma de seducción. Una venganza póstuma para Frida, un talismán para Jean Paul. “Workalcoholic”, Jean Paul Gaultier pasa de lo provocativo a lo clásico chic. Como Frida, Jean Paul Gaultier explora universos, civilizaciones para convertir lo feo en seductor, lo bello en atractivo y jamás nos deja indiferentes. Desde los 80, cuando hizo ropa con latas o en 85 cuando propuso una falda para hombres, desde su participación con los vestidos para películas de Peter Greenaway o Almodóvar (Kika), su colaboración y amistad con Madonna, Jean Paul Gaultier atrae como una esponja la elegancia de las mujeres del mundo y la transforma con su talento y a veces su irrisión, como la incansable playera de marinero bretón, que enarbola él y que actúa como su marca propia. |