Xoloitzcuintle

El perro de Frida

Por Gabriel Mestre Arrioja. Criador e investigador del Xoloitzcuintle, co-autor del libro Xoloitzcuintle del enigma al siglo XXI. Fotos: Mark Alor Powell.

 
 

l xoloitzcuintle (nombre que viene del Dios Xolotl deidad azteca con encarnación canina) es el perro aristócrata que ha acompañado al mexicano desde los tiempos más remotos de la historia de México. Así los conquistadores pudieron consignar en sus crónicas descripciones de este perro primitivo, que tiene dos variedades: una sin pelo y otra cubierta de un pelaje corto y sedoso. Desafortunadamente, durante los siglos después de la conquista, la raza extraordinaria casi desapareció.

La primera misión de salvamento se realizó en los años cincuenta, en las comunidades circundantes a la cuenca del Río Balsas en Guerrero, así como en el occidente del país, región donde existía en abundancia y donde en la actualidad aún se puede encontrar ocasionalmente. La otra labor, toma lugar al final de la década de los ochenta y se plantea como objetivo principal considerar a este perro como un valioso sujeto de estudio científico, así como recopilar la mayor cantidad del patrimonio cultural referente a este peculiar canino.

 
 

Gracias a la difusión que artistas de la talla de Frida Kahlo, Diego Rivera, Héctor García y Miguel Covarrubias hicieron en su tiempo de este perro, al criarlo como mascota o plasmarlo en su obra, fue posible que muchas miradas se posaran en él. Es importante considerar también que en ese entonces se buscó destacar la importancia del pasado prehispánico y el xolo en su variedad sin pelo, como un legado vivo, cobró un valor incalculable, por lo que se convirtió en un icono inconfundible de lo mexicano.

En nuestros días el xoloitzcuintle, ya no se encuentra en peligro de extinción, su numero no es abundante, pero cuenta con un buen número de aficionados que se interesan por él. En cualquiera de sus variedades este, es un perro juguetón, cariñoso, fiel, excelente compañero y guardián. Su exotismo ha traspasado fronteras y es posible encontrarlo más allá de su patria de origen o del continente americano, en países tan lejanos como Rusia, Suecia o Finlandia, donde hay clubes especializados de esta raza, misma que fue oficializada en 1956 por la Federación Canófila Mexicana, quien desde entonces utiliza la imagen del xolo como parte central del logotipo que la distingue.

 
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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