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orge Negrete llegó a España en mayo de 1948. Desde un mes antes, su madre y sus hermanos David y Teresa lo esperaban en Madrid. Voló primero de Nueva York a París, donde se pasó unos días, sin que nadie lo reconociera, antes de llegar a la capital española. En cambio, en Madrid, era, entonces, una de las figuras más populares, y su recibimiento se convirtió en una verdadera fiesta popular. El gentío era tal, que el general Franco estuvo a punto de mandar a la fuerza pública a controlar la situación. El 31 de mayo de 1948, en la estación Príncipe Pío, Jorge se asomó por la ventanilla del tren y vio a una inmensa muchedumbre que lo esperaba. Allí estaban muchas mujeres y familias completas que habían pasado toda la noche esperando su llegada. La guardia civil no pudo controlar a las mujeres, que se lanzaron sobre el actor para arrancarle la ropa y abrazarlo.
Antonio Serrano Plaja, en un artículo titulado “El paso por España del charro mexicano” (Gráfica, septiembre de 1980), escribió que “la primera en llegar junto a él fue una linda muchacha de pelo color trigo, que se arrojó en sus brazos con un ramo de claveles”. La multitud era tanta que Jorge tuvo que aventar a una señora que casi lo asfixia porque lo tenía agarrado de la corbata. Cuenta Enrique Serna que Jorge llegó al hotel Palace chorreando sangre, y su madre tuvo que darle primeros auxilios. Raúl Prado, integrante del Trío Calaveras, también estaba ahí y da su testimonio de la llegada de Negrete: “Ora sí, ya llegó su padre, hijos desobedientes, nos gritó al llegar; y como era su costumbre nos propinó a cada uno un puñetazo en las costillas. En mi cuarto agarramos la onda con puritita manzanilla y chorizo español importado de Toluca y empezamos a cantar. Por su puesto que al filo de la media noche los vecinos protestaron por el escándalo que nos traíamos. El administrador vino a ver qué pasaba, pero cuando supo que ahí estaba Jorge Negrete nos pidió que lo dejáramos quedarse en la fiesta. En la madrugada fuimos a rematar a una típica churrería de la calle de Alcalá, donde a las siete de la mañana todavía seguíamos cantando, lo que provocó la aglomeración de la gente que se dirigía a trabajar. El acabose fue cuando Jorge se soltó a cantar por peteneras ¡Ay Jalisco no te rajes! El tumulto que se armó frente a la churrería fue de marca mayor.” (Carlos Bravo Fernández).
Jalisco canta en Sevilla fue la primera coproducción cinematográfica entre México y España. La película se filmó en Madrid y en los alrededores de Sevilla. Era tanta la expectativa que tenían los admiradores españoles de Jorge que cuentan que durante el rodaje la gente llenaba las locaciones. En el archivo de Consuelo, la hermana de Jorge, Enrique Serna encontró una carta del periodista José Gutiérrez de Miguel, en la que relata que cientos de personas permanecían entre las nueve de la mañana y las cinco y media de la tarde frente al portalón de la entrada al cortijo de San Miguel, en la carretera de San Lucas La Mayor. Todo para poder estar cerca del charro cantor. “En los intervalos de los veintiún planos que se tomaron en dicho lugar, el artista mexicano, con una cordialidad que no agradeceremos bastante nunca, firmó infinidad de autógrafos en abanicos, libros y fotos a todas las personas que tuvieron a bien pedírselo.” |