Frederic nos recibió en su casa de Nueva York. Casado con María Beístegui, Frederic conoce muy bien México y le fascina nuestro país. Apenas regresó de Puerto Vallarta en donde pasaron el fin de año.
FM: (se recuesta más en su sillón): Es exactamente lo que trato de hacer, pero no es una actitud nostálgica. Las creaciones son muy contemporáneas.
C&G: Cuales son las fragancias que te acompañan siempre?
FM: “Cologne Bigarade” y “Vetiver Extraordinaire”, son mis perfumes cotidianos. También me encanta “Carnal Flower” y “Fleur de Cassie”. Tengo mucha admiración por los perfumes antiguos de Guerlain tales como: “Apres l’Ondee”, “Mitsuko” o “L’Heure bleue”. Me encantan los perfumes que son una piedra importante en nuestra profesión, el “Miss Dior”, “Femme de Rochas”, “Bois des Iles”… Todas estas fragancias que son la perfecta ilustración de la elegancia. Es lo que busco en la selección de un perfume, la autenticidad, una identidad propia, una complejidad sutil y seductora. Los perfumes clásicos siempre fueron los precursores de sus tiempos. La felicidad es encontrar un nuevo clásico. Es el esfuerzo de cada día con nuestros creadores!
C&G: Tus perfumes visten a las mujeres, que seria lo que aconsejarías a una mujer mexicana?
FM: El que toque a su corazón! A María, mi esposa, le encanta llevar “Lys de Mediterranee” cuando vamos a México. Es un perfume que tiene mucha personalidad, mucho sol y complejidad al mismo tiempo. Una mujer no debe encasillarse con un solo perfume. Hombres o mujeres, todos somos versátiles. Tenemos diversos compromisos, así deben ser los perfumes que nos acompañan.
C&G: Que espera de regalo en esta temporada de San Valentin?
FM: ¡Que un creador amigo nos de el clásico de mañana! |