La memoria esta en los detalles de vida, un cuadro describiendo un paisaje familiar, un tapete comprado a un amigo. Poco a poco se colecciona la vida, con gentileza, con pasión tranquila, con el sentido de hospitalidad que da este apartamento, con sus rincones, sus sillones confortables para charlar, su “fender” (banqueta de chimenea), donde los amigos se posan como los pájaros sobre un hilo silbando sus historias con un cóctel divertido. Los tonos son el amarillo, el azul, el blanco, divertidos a veces por un sofá rojo o un sillón rayado. Pocos colores, para que luzca la colección de arte, un Chirico, un Picasso… La pintura trompe l’oeil de veta de olmo con marcos negros, está para apoyar a los muebles Biedermeier, al sofá, a las sillas y dar una atmósfera central europea. |