| a orilla del mar necesitaba a Elcano Diamante, para ofrecer el sueño de los ciudadanos, descanso, naturaleza y buen vivir. Después de disfrutar de la playa de arena blanca y del mar a una temperatura exquisita, o después de asolearse sobre las confortables tumbonas de teka, entre la alberca con su playa perezosa y el Pacifico, pueden aprovechar el talento del chef Jorge Pereyro, las camarones en vestido de baile apenas saliendo del océano, o un róbalo a la manera del chef a la sombra de un parasol o de una palmera con la vista paradisíaca al mar, o simplemente la mejor margarita en la atardecer con sus mejores amigos. En la noche el club se transforma en un espejismo de iluminación suave, ideal para bodas románticas, con dos pas para recibir a los invitados después de la celebración de la misa, en el jardín frente a la puesta del sol.
|