Principe Dimitri de Yugoslavia

Nada favorece más a una mujer que las perlas

Por Lucrezia d’Aquara Spinelli.

oca gente tiene un Rey como antepasado, el Príncipe Dimitri de Yugoslavia tiene un rey, el rey de Italia por el lado de su Mamá y varios reinantes del lado de su Papá, de Grecia a Dinamarca, de Rusia a Yugoslavia.

Dimitri de Yugoslavia creció en Francia y eligió a Nueva York como su capital desde hace más de 25 años. Nueva York es su “home” porque es tierra de inmigrantes y no de exiliados, es el lugar para la gente que conjuga Historia y Futuro, donde no hay tiempo para la nostalgia, y donde cada quien construye su destino y realiza sus deseos. Desde pequeño, Dimitri tiene este sentimiento de que la vida es corta y de que hay que levantarse cada mañana con la voluntad de cumplir. Dimitri llegó a Nueva York con dos armas letales, la primera un talento y conocimiento de la joyería (siempre reconocía los collares espectaculares en los bailes europeos) y la segunda un sentido del humor que nunca falla. “La risa es propia del hombre” ha dicho Rabelais, el humor de Dimitri es un camaleón que siempre encuentra su lugar, es su mejor amigo y su general de batalla cuando la vida se pinta de gris o se invade de dificultades.

Llegando a Nueva York, el Príncipe empezó una carrera de banquero, para ser como todo el mundo en los años 80. Pero Dimitri no es como todo el mundo. El entendió muy rápidamente que necesitaba expresar su verdadero talento, su amor por las joyas. Atravesó el mundo en los últimos 25 años para ver, reconocer, descubrir las piezas más espectaculares, de Asia a Suiza, de Londres a Florencia, de Montecarlo a Nueva York trabajando para las subastas más prestigiosas que son Sotheby’s y Philips. Ésta extraordinaria experiencia aseguró su ojo, ya acostumbrado a ver las joyas más fabulosas del mundo. Mientras el príncipe tenía un deseo escondido, diseñar su propia línea de joyas. Empezó modestamente con una línea exquisita de mancuernas, hace casi 7 años, de una inspiración decididamente muy italiana. El éxito de estas maravillas le forzaba a ampliar su línea a collares, pulseras, broches, aretes y… diademas. Su diadema fue expuesta en el Victoria y Albert Museum de Londres, durante 6 meses, en la exposición de Tiaras Past and Present en 2002. Su última colección, The New Look of Pearls, está hecha para que las perlas liberadas de un hilo cerrado, se enrollen sobre la piel de su dueña. “Parece que las perlas bailan alrededor de la cara, iluminándola de una luz maravillosa. Nada favorece más a una mujer que las perlas” dice el Príncipe Dimitri de Yugoslavia. Su colección está en venta en todos los Sachs y Neiman Marcus en los estados unidos.

Para ver la colección del Príncipe Dimitri de Yugoslavia: www.assael.com.

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

Suscripción en línea

 
Suscríbase | Contenido | Regresar al Inicio
 
Contacto
Envíenos sus Comentarios