
n departamento con doble altura y vista sobre un patio de un encanto exquisito, que se encuentra a veces en el Barrio de St. Germain, y una colección de arte de obras antiguas o esculturas modernas, necesitaban la ayuda o solamente el ojo del mejor amigo de la propietaria: Christian Sapet quién el mismo, es anticuario (ver Casas&Gente No. 166, junio 2002).
Cuando entramos en el inmueble, inmediatamente sentimos que ésta no es una casa común – el cubo de la escalera está pintado de un azul muy original con un “trompe l’oeil” de mármol muy fino, y como el elevador es totalmente transparente, al subir se da la impresión de estar en el cielo, rodeado de nubes.
Al pasar a través de una entrada estilo japonés, se puede percibir la magnifica sala de doble altura, con un balcón teatral al primero piso, sobre la sala y donde se encuentra la recamara de invitados.
El ambiente del lugar es tal, que los ojos al principio no saben en donde posarse. Después se entiende que todos los muebles y objetos de los años 30 y Siglo XVIII, las pinturas del Siglo XIX, los “Cloisonnes” japoneses, las esculturas de Claude Lalanne, están tan en su lugar que se crea una armonía perfecta.
La sala se comunica con la biblioteca muy acogedora: confortables sillones recubiertos de una tela de bracquenié, de cada lado de la chimenea nos invitan a la lectura –la biblioteca se transforma en comedor para una cena elegante. Sino se come delicioso en la cocina entre amigos, y con un decorado de mesa que cambia cada vez, según el deseo de nuestra anfitriona.
La recamara principal tiene un ambiente oriental muy particular, con estantería indo-portuguesa, que contiene sus colecciones chinas, el cubre cama es una “Broderie de Bakara” y el tapete es un kilim del siglo XIX.
El piso y los muros del baño, son una inspiración de azulejos de Marrakech o de los años 30.
Las hijas de nuestra anfitriona son ya grandes, y ahora son los nietos quienes suben la escalera al primer piso, para ir a sus recamaras, deliciosamente decoradas por su abuela, ellos vienen a verla con frecuencia. Anfitriona te felicitamos por tu gusto y te vemos pronto.
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