“Obras maestras de Puebla“

 

Por: Por Margaret E. Connors McQuade

 

or primera vez en la historia, la Sociedad Hispánica de América en Nueva York y el Museo de Arte de Filadelfia, presentarán un par de piezas, casi idénticas; se trata de dos jarrones atribuidos al maestro alfarero Damián Hernández. Dichos jarrones representan dos de los más finos ejemplos de la tradición de cerámica conocida popularmente como Talavera poblana. La ocasión para este evento será la exposición Las artes de América latina, 1492 a 1820, organizada por el Museo de Arte de Filadelfia y cuya inauguración será el 17 de septiembre de 2006.
El excepcional par de jarrones, atestigua el magnifico trabajo que se produjo en la cerámica hecha de barro y esmaltada, elaborada durante el período novohispano en nuestro país (1521-1821).
Mientras que Mesoamérica y la tradición se han encargado de atribuir el uso de la cerámica en América desde varios milenios antes de la llegada de los españoles, fueron ellos quienes introdujeron su uso, así como el todas sus técnicas y utensilios, tales como el esmalte, la rueda de alfarería y el. Fue a partir de llegada de Cristóbal Colón, que la cerámica fue introducida por primera vez al Continente y desde mediados del siglo XVI, los alfareros españoles residentes en las tierras recién descubiertas, instalaron algunos talleres en la ciudad de México para resolver las demandas de los nuevos colonizadores.
La ciudad de Puebla de los Ángeles, fundada en 1531, se convirtió rápidamente en el centro más importante de la producción de cerámica, con distribución a otras colonias españolas en América. El primer gremio de alfareros, data de 1653, cuyos requerimientos fueron publicados en las ordenanzas de la ciudad para regular la industria. En 1677, los alfareros residentes en México también fundaron un gremio y publicaron sus ordenanzas.
Este par de jarrones, representa un ejemplo de arte decorativo, colonial-mexicano, de una notable similitud con la tradición alfarera de otras culturas; su diseño, muy identificable con algunos motivos islámicos, es una contribución cultural traída al Nuevo Mundo desde España. Típico de la inclinación islámica, no se deja ningún espacio sin decorar, tanto en sus partes centrales como en todo lo largo.
La ruta comercial de Oriente a la Nueva España, a través de Manila y establecida por los españoles en 1565, permitió a los alfareros en México tener contacto directo con una gran variedad de cerámica asiática. Los alfareros novohispanos combinaron sincréticamente las formas europeas y las asiáticas e introdujeron sus diseños para crear una tradición distintiva y propia.
La forma de pera invertida, nos remonta a los jarrones españoles de aceite en donde el olivo era almacenado y a las jarras chinas kuan, también de almacenaje. A la vez que las figuras chinas, europeas y grotescas serpentean a través de los jarrones en un sinnúmero de inusuales motivos, su friso narrativo con el elaborado caballo, refleja el estilo italiano del siglo XVII.
La firma él -pintada en el registro más bajo del jarrón-, se ha atribuido al maestro alfarero Damián Hernández, quien fue uno de los tres miembros fundadores del gremio en Puebla; nacido en España, Hernández se estableció en Puebla desde su juventud y aprendió el arte de la loza de barro esmaltada del también maestro Antonio de Vega y Córdoba.
Es posible que la firma de la pieza pueda referirse a otro alfarero, sin embargo, las contribuciones de Hernández al gremio del alfarero sugieren notablemente que él fue uno de los más exitosos alfareros del siglo XVII y, por lo tanto, con frecuencia se le relaciona con la autoría de otros trabajos de la época, tan refinados como este par de jarros.
Artes de América latina, 1492 a 1820, será exhibida en el Museo de Arte Filadelfia, a partir del 17 de septiembre del 2006 y hasta el 31 diciembre. Así como en el Antiguo Colegio San Ildefonso, de la ciudad de México, desde el 3 de febrero de 2007 y hasta el 29 de abril. Finalmente será exhibida en el Museo de Arte de Los Ángeles del 27 de septiembre de 2007 al 1ª de enero de 2008.

* Curadora de cerámica, muebles y cristal. Sociedad Hispánica de América, Nueva York.

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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