Juan José Origel

Fórmula Uno

Por: Carolina Jiménez von Humboldt Foto: Pedro Barrera

 

las 20.04 p.m, muy exactamente llego a “La maison de l´Alsace” donde tengo cita con Juan José Origel, quién se encuentra ahí desde – probablemente – las 20.00 pm. Una cosa queda clara inmediatamente, el personaje es muy elegante y además puntualísimo .
A la pregunta –clásica, lo admito– como llegó usted a la ciudad de México y a este trabajo: Uhhhh... Hace muchos años, Nicolás Sánchez-Osorio me convenció de venir de mi León Guanajuato a esta ciudad para trabajar con él, en “Novedades “ y “Vogue” .
Pero volví a León, faltaba algo ... En León... también faltaba algo… Tenía ganas de algo, de otra cosa, no estaba muy claro de qué...
En algún momento pensé en ser actor... pero no, eso tampoco era .
Volví a México en el 85, para trabajar para el “ Heraldo de México” después de ese terremoto que devastó la ciudad .
“Cuando todos se iban... yo llegaba!” el dice sonriendo. Y el brinco, la oportunidad - como siempre en la vida hay un momento, un instante… el meollo es saberlo ver - me lo dio Mario Vázquez Raña, que me invitó a trabajar como jefe de sociales del “ Sol de México “ Por fin había encontrado lo que andaba buscando y además la razón para justificarle a mi padre el porque había dejado León”.
Esta anécdota romántica, me encantó por eso se las cuento: El padre de Juan José siempre escribió – o sea que la vena creativa andaba en la familia – bajo el magnifico seudónimo de “Marqués de las Hilamas”, y muchos años después cuando el ya no estuvo, descubrió Juan José que su padre había coleccionado todo su trabajo: Entrevistas, escritos etc....
Después le habló Máxine Woodside para invitarlo al programa de Radio Formula “Todo para la mujer”. Todo un programa ....
De ahí, Paty Chapoy para iniciar en televisión “Ventaneando” para TV Azteca, y luego con Televisa “ Hacer y deshacer”, “La Botana”, “Trapitos al sol” (¡) y finalmente “la Oreja”.
No le da aprensión al empezar un programa y si alguna vez le dio, no lo recuerda, porque lleva 12 años diariamente al aire en radio y 10 en televisión .
La gente lo quiere, y también lo respeta porque se ha creado un gran credibilidad , basada en ética y profesionalismo, información verificada y no inventa nada .
El único que nunca ha querido ser entrevistado es… Luis Miguel.
¿Qué es ser un personaje público?
Es halagador, a veces agobiante porque a pesar de querer, ya no eres de verdad tú. ¡No puedes ir solo a súper!
Autógrafos: ¡Sí, siempre me piden y siempre los doy, y siempre estoy de buenas...., porque sino mejor me quedo en mi casa!
Es de doble filo ser conocido: Siente un enorme placer por ver al cariño que le tiene el público, en los palenques, las ferias, los toros y una debilidad adicional cuando esto suceden en León.
Las vacaciones, las disfruta muchísimo, porque se las merece este gran trabajador: Desgraciadamente en la playa hay que esconderse, “Que me dejen comer y tomar el sol en paz!” Tampoco pide tanto.
Vuelve ahora de un viaje a Europa: Sevilla, Madrid, París y puede uno ver el gusto que le ha dado, lo ha disfrutado plenamente .
Los perros: ¿ Que pasó con los perros?
Nó, no era una costumbre de infancia, pero un día, pasando frente a una tienda “vi a una bolita de nieve con patas, (de raza maltés) que me miraba y decía …Yo me voy ahora mismo contigo. Y así fue, …se llama Jerry.
Pero Jerry necesitaba compañía, entonces apareció Bruno (maltés también), que después de algunas crisis de celos fue aceptado.
Hoy en día siente un amor enorme por los animales, uno recuerda la frase de Oscar Wilde “Entre más personas conozco, más quiero a mis perros!”
Pero no es del todo verdad, porque a los humanos también los quiere!
Mi pregunta favorita, era esta: Debilidades: Pues tiene muchas, probablemente por eso es tan simpático…
Y soy muy chistoso ... ¿sabes?
Sí, ya me di cuenta… y bastante rápidamente!
La ropa y los zapatos: prefiero comprármelos yo, uno sabe exactamente lo que quiere, hasta he abierto una zapatería “Origel” con mercancía de León – obviamente – y la meta es abrir muchas más!
A continuación, entre otras tantas debilidades vienen: La comida mexicana, más que nada, pero también le gusta la italiana, francesa, en fin comer bien.
El Tequila es otra debilidad, pero tampoco le ponemos ningún pero a los vinos tintos franceses y españoles.
Para el cine no hay tiempo, ya les dije que trabaja mucho, muchísimo. Y además le gusta.
Y la música le encanta, toda, absolutamente toda… menos la opera.
No conseguí saber porque, pero esto lo dejaremos para la próxima entrevista…

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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