Héctor Vasconcelos

La música es eterna

Por: Por Andrea del Corral Fotos: Jorge Ávila

 

éctor Vasconcelos necesitaría varias vidas para cumplir todos sus deseos. Embajador con nombramientos en Dinamarca y Noruega, pasando de un idioma a otro, del francés al inglés, del español al alemán, como un camaleón que absorbe la cultura de cada país que visita. No lo tiene solamente de su educación en Oxford y en Harvard si no también porque pertenece a ese mundo muy selecto, el de los profesionales de la música clásica. La música es un idioma universal compartido por gente que atraviesa los siglos y los continentes. Por eso, Héctor Vasconcelos, hijo del gran escritor y político José Vasconcelos, es también el embajador infatigable de la música clásica y utiliza todos los artificios para acercarnos a los grandes, a los geniales músicos de nuestro mundo.
Perfiles del Sonido, su ultimo libro nos presenta sus encuentros con los maestros, los virtuosos, los tenores mas conocidos y nos introduce en la máquina de la música clásica. Divertido y fascinante. ¡Mi esposo me robó mi libro dedicado por Héctor!
Todo es música para nuestro embajador, incluido el nombre de sus impresionantes San Bernardos Kirsten, así llamada en memoria de la gran soprano wagneriana Kirsten Flagstadt y Otto en honor del gran director de orquesta alemán Otto Klemperer. La música calma a las fieras: no hay perros mas relajados que esos dos monstruos. Ellos hablan de Chopin para despertar, de un Bach para la comida. ¡¡¿Hablan?!! Deben hablar. ¡Héctor tiene fotos de Kirsten, de sus antecesores, del primo de Otto en su biblioteca! ¡Una familia de San Bernardos! Es el talón de Aquiles de Héctor, ama a sus perros, acompañantes silenciosos en el mundo maravilloso de la música.

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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