ada
año en San Valentín arreglo la mesa de fiesta para Alexandre
y para mi. Este año va a ser oriental, de Turquía a Samarcanda,
de Persia al Monte Atlas, por eso, escogí una seda de Marco Polo,
rosas de Saadi girando en sus vasos, plumas de Persia indisciplinadas,
cristales, velas que se reflejan nuestra fantasía. Todo para San
Valentín. Es la oportunidad de reunirnos, una ocasión especial,
un viaje exótico. Los detalles nos pierden en un eco donde todo
es posible, todo es fácil, el mundo del amor. ¡Que delicia
de preparar la mesa, con los vasos de Marruecos los recuerdos de los viajes
pasados, los regalos de Alexandre y los míos para él! Rojo
es el color, pasión, ardor, fogosidad... Le encanta a Alexandre
la acumulación, la colección, la profusión de objetos,
de sentimientos. Nunca es demasiado! ¡Un arreglo de flores! La convivencia
(combinación) de flores tan diferente es parecido a los recuerdos
de la vida, encuentros fuertes, seda y algodón, alcatraz y gardenia.
La memoria los guarda juntos, por el perfume, por la elegancia…
Las sillas coloniales serán el ultimo toque al ambiente oriental.
¡Pronto, antes de que llegue Alexandre! Música, encendedor
listo para prender las velas, mas agua en los floreros, planchar mi vestido,
una ultima ojeada al arreglo: la plata necesita un brillo. Un trapo y
pulir, pulir, pulir…
…De repente un genio apareció… No solamente en los
libros!…
“Soy el Genio Aladino. Pídeme tres deseos y yo te los realizaré!”
Me asusté tanto que la lámpara de plata cayó sobre
el piso. Me quedé muda. El genio con su turbante repitió
su pregunta: “ Pídeme tres deseos y van a ser realizados.”
Ya tengo dos deseos cumplidos. Y el tercero no voy a divulgarlo! ¡Un
genio es bien indiscreto!… Pero para ustedes tengo las fotos de
Aladino! Happy Valentine!
Aurelia.
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