Historia de GUERCINO

 

Por María Luisa Campollo Foto: The National Gallery of Art, Washington DC

 
Giovanni Francesco Barbieri “Guercino” 1591-1666. Autorretrato del pintor, realizando la obra Amor Fedele, c.1650. Óleo sobre tela. Bolonia. The National Gallery of Art, Washington DC.

stimados lectores la próxima vez que decidan deshacerse de algo, tómense la molestia de averiguar por lo menos su valor estimado. Cosa nada fácil porque todo esta sujeto a criterios e interpretaciones de la más diversa índole.


La historia de este cuadro es interesante por su trayectoria. Si bien es cierto que casos como este son raros y se dan cada vez con menor frecuencia, también es cierto que existen. Aquí tenemos un ejemplo: Todo empezó en una obscura subasta en la pequeña población de Porstmouth, New Hampshire, en cuyo catálogo de ventas figuraba un cuadro bastante sucio y amarillento, sin más clasificación que obra de artista desconocido sin firma ni fecha. Precio de salida $4,500 US. Dlls. A pesar de la falta de datos, o quizás debido a ello, el cuadro atrajo la atención de mucha gente, que a pesar de su estado, se percataron de su fina factura y aires de gran obra. Sin querer cansarles haciendo larga la historia, el precio de venta fue: $375,000 US. Dlls. Lo que da idea de la cantidad de interesados esperando obtenerlo. El afortunado fue el dueño de una galería que habiendo arriesgado su dinero no perdió tiempo enviando el cuadro a Italia para su limpieza y restauración. El resultado fue sorprendente, y una vez recobrado su esplendor original el galerista contacto la National Gallery of Art, proponiendo el cuadro a la venta. Lógicamente antes de aceptarlo el museo se aseguro de que sus fondos serian bien invertidos, obteniendo la expertise e invaluable experiencia de Sir Denis Mahon, reconocida autoridad y autor de la biografía de Guercino quien lo considero como obra del artista, y autorretrato del pintor. Tras lo cual fue adquirido por la National Gallery este año, por una suma no publicada. Analizándolo se puede ver claramente que el sobrenombre de Guercino le viene como anillo al dedo, el pintor nos mira con un solo ojo. Como siempre, quien esta informado sale ganando, y los que habían leído su biografía, sabían que Guercino era bizco lo cual tuvo que haber sido una de las claves para identificar al autor de esta obra. Es un cuadro complicado, difícil de leer no solo por tratarse de un autorretrato y todo lo que puede representar, sino porque en realidad son dos cuadros en uno. Guercino mira de reojo al espectador, encontrándose delante de otro cuadro justamente titulado Amor Fedele donde un ángel, símbolo de inocencia junto con un perro, símbolo de lealtad y una serpiente en perfecto circulo mordiéndose la cola es símbolo de eternidad.


Una de las incógnitas de este cuadro es que no figura en el libro de cuentas del pintor, ni como autorretrato ni como Amor Fedele, cosa rara, ya que todo lo que salía de su atelier y se vendía quedaba cuidadosamente anotado. Se sabe por ejemplo, que Guercino más que por amor al arte, consideraba su ocupación como un medio de ganarse la vida , y naturalmente acordaba a sus cuadros un valor comercial que el mismo estableció mediante un sistema peculiar de tarifas que iba del modo siguiente: un busto costaba 25 escudi, una media figura 50 escudi, y cien escudi cobraba por una figura completa. Otra peculiaridad, no menos importante, es que existe una copia en la colección de la reina de Inglaterra en el castillo de Windsor.


Giovanni Francesco Barbieri llamado Guercino nació en Cento , Italia, en 1591. Siguiendo la tradición, su padre transportaba madera y Giovanni Francesco se encargaba de vigilar la carreta. Siendo niño perdió un ojo en un accidente, de ahí el sobrenombre, (guercino bizco, bisojo). A los diez años pinto una virgen en la casa de sus padres que causo la admiración general. Estudio primero en Cento y después en Bologna con Benedetto Genari, quien más tarde seria su cuñado, su alumno y admirador de su arte. Debido a su constante y concentrada observación de la naturaleza obtuvo su poderosa expresión y delicadeza en sus trazos. Visitó Roma y Venecia en 1618. Guercino fue un gran admirador de Michelangelo inspirándose en el por lo menos en la primera etapa de su carrera, y Ludovico Carracci pudo haber ejercido cierta influencia. Sin duda, su patrón más importante fue el papa Gregorio XV que por patriotismo se mostró siempre favorable a los bologneses. Fue incondicional con Guercino reservándole una acogida excepcional en el Vaticano. Ningún otro artista tuvo más importancia en la decoración interior de la villa Lodovisi en San Pedro que Barbieri, siendo su obra maestra Santa Petronila. Al morir el papa Gregorio en 1623, Guercino regreso a Cento, y finalmente en 1642 se estableció en Bologna remplazando a Guido Reni, donde murió en 1666. Barbieri, además de Guercino era conocido como el mago de la pintura tuvo pocos alumnos, y muchos imitadores. Pocos artistas fueron tan fecundos, dejando innumerables dibujos, óleos, y grandes composiciones , encargos de príncipes y altas personalidades.


Este articulo no hubiera sido posible sin la valiosa colaboración del Dr. Christopher With, Departamento de Arte e Información, y conferenciante de la National Gallery of Art; Ms. Deborah Ziska, Chief Press Officer; Ms. Laurie Tylec , Staff Asst. Press Office. A todos ellos mi agradecimiento.



 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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