| stimados
lectores la próxima vez que decidan deshacerse de algo, tómense
la molestia de averiguar por lo menos su valor estimado. Cosa nada fácil
porque todo esta sujeto a criterios e interpretaciones de la más
diversa índole.
La historia de este cuadro es interesante por su trayectoria. Si bien
es cierto que casos como este son raros y se dan cada vez con menor frecuencia,
también es cierto que existen. Aquí tenemos un ejemplo:
Todo empezó en una obscura subasta en la pequeña población
de Porstmouth, New Hampshire, en cuyo catálogo de ventas figuraba
un cuadro bastante sucio y amarillento, sin más clasificación
que obra de artista desconocido sin firma ni fecha. Precio de salida $4,500
US. Dlls. A pesar de la falta de datos, o quizás debido a ello,
el cuadro atrajo la atención de mucha gente, que a pesar de su
estado, se percataron de su fina factura y aires de gran obra. Sin querer
cansarles haciendo larga la historia, el precio de venta fue: $375,000
US. Dlls. Lo que da idea de la cantidad de interesados esperando obtenerlo.
El afortunado fue el dueño de una galería que habiendo arriesgado
su dinero no perdió tiempo enviando el cuadro a Italia para su
limpieza y restauración. El resultado fue sorprendente, y una vez
recobrado su esplendor original el galerista contacto la National Gallery
of Art, proponiendo el cuadro a la venta. Lógicamente antes de
aceptarlo el museo se aseguro de que sus fondos serian bien invertidos,
obteniendo la expertise e invaluable experiencia de Sir Denis Mahon, reconocida
autoridad y autor de la biografía de Guercino quien lo considero
como obra del artista, y autorretrato del pintor. Tras lo cual fue adquirido
por la National Gallery este año, por una suma no publicada. Analizándolo
se puede ver claramente que el sobrenombre de Guercino le viene como anillo
al dedo, el pintor nos mira con un solo ojo. Como siempre, quien esta
informado sale ganando, y los que habían leído su biografía,
sabían que Guercino era bizco lo cual tuvo que haber sido una de
las claves para identificar al autor de esta obra. Es un cuadro complicado,
difícil de leer no solo por tratarse de un autorretrato y todo
lo que puede representar, sino porque en realidad son dos cuadros en uno.
Guercino mira de reojo al espectador, encontrándose delante de
otro cuadro justamente titulado Amor Fedele donde un ángel, símbolo
de inocencia junto con un perro, símbolo de lealtad y una serpiente
en perfecto circulo mordiéndose la cola es símbolo de eternidad.
Una de las incógnitas de este cuadro es que no figura en el libro
de cuentas del pintor, ni como autorretrato ni como Amor Fedele, cosa
rara, ya que todo lo que salía de su atelier y se vendía
quedaba cuidadosamente anotado. Se sabe por ejemplo, que Guercino más
que por amor al arte, consideraba su ocupación como un medio de
ganarse la vida , y naturalmente acordaba a sus cuadros un valor comercial
que el mismo estableció mediante un sistema peculiar de tarifas
que iba del modo siguiente: un busto costaba 25 escudi, una media figura
50 escudi, y cien escudi cobraba por una figura completa. Otra peculiaridad,
no menos importante, es que existe una copia en la colección de
la reina de Inglaterra en el castillo de Windsor.
Giovanni Francesco Barbieri llamado Guercino nació en Cento , Italia,
en 1591. Siguiendo la tradición, su padre transportaba madera y
Giovanni Francesco se encargaba de vigilar la carreta. Siendo niño
perdió un ojo en un accidente, de ahí el sobrenombre, (guercino
bizco, bisojo). A los diez años pinto una virgen en la casa de
sus padres que causo la admiración general. Estudio primero en
Cento y después en Bologna con Benedetto Genari, quien más
tarde seria su cuñado, su alumno y admirador de su arte. Debido
a su constante y concentrada observación de la naturaleza obtuvo
su poderosa expresión y delicadeza en sus trazos. Visitó
Roma y Venecia en 1618. Guercino fue un gran admirador de Michelangelo
inspirándose en el por lo menos en la primera etapa de su carrera,
y Ludovico Carracci pudo haber ejercido cierta influencia. Sin duda, su
patrón más importante fue el papa Gregorio XV que por patriotismo
se mostró siempre favorable a los bologneses. Fue incondicional
con Guercino reservándole una acogida excepcional en el Vaticano.
Ningún otro artista tuvo más importancia en la decoración
interior de la villa Lodovisi en San Pedro que Barbieri, siendo su obra
maestra Santa Petronila. Al morir el papa Gregorio en 1623, Guercino regreso
a Cento, y finalmente en 1642 se estableció en Bologna remplazando
a Guido Reni, donde murió en 1666. Barbieri, además de Guercino
era conocido como el mago de la pintura tuvo pocos alumnos, y muchos imitadores.
Pocos artistas fueron tan fecundos, dejando innumerables dibujos, óleos,
y grandes composiciones , encargos de príncipes y altas personalidades.
Este articulo no hubiera sido posible sin la valiosa colaboración
del Dr. Christopher With, Departamento de Arte e Información, y
conferenciante de la National Gallery of Art; Ms. Deborah Ziska, Chief
Press Officer; Ms. Laurie Tylec , Staff Asst. Press Office. A todos ellos
mi agradecimiento.
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