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visité al Centro de Estudios Superiores de San Ángel, en
la zona de San Ángel de la Ciudad de México, me pareció
entrar a un hotel de cinco estrellas . “Por supuesto” dice
Luz María Arteaga de Guerrero, la Rectora y fundadora de esta universidad.
Aquí preparamos a los futuros directores de hoteles y restaurantes
de primera categoría. En esta labor estamos cumpliendo 30 años,
con la satisfacción de haber estructurado en México en 1978,
el primer plan de estudios en el nivel universitario, especializado en
hotelería. Mientras iniciábamos un recorrido, me explicó
que la fascinante labor de innovar en materia de educación le ha
dado el privilegio de ver cómo actualmente numerosos egresados
del CESSA, se desempeñan como exitosos ejecutivos en México
y en el extranjero.
Y así, caminando iniciamos un tour por la escuela. Empezamos en
el lobby con su “savoir faire” al estilo francés. En
el salón comedor abierto al público se repite el servicio
de un gran restaurante; una puerta se abre y entramos a una de las cocinas,
un verdadero laboratorio con el equipo más sofisticado que parece
competir con los establecimientos de tres estrellas. Continuamos avanzando
para conocer el interesante laboratorio para la Cata y Apreciación
de los Vinos, que me recordó lo que conocemos de las escuelas especializadas
de Francia. Todo este toque tan europeo ha sido debido al Convenio de
Cooperación y Asesoría que el gobierno francés desde
1992 ha dado a esta institución mexicana a través del Lycée
Alexandre Dumas de Estrasburgo. Más adelante pasamos por la panadería
y finalmente nos detuvimos en el pequeño hotel en donde están
presentes los más finos detalles y su atmósfera refinada
nos remite a la categoría de los hoteles boutique.
Ya en el laboratorio de cómputo, Luz María nos explica que
en esta escuela no todo es operación y que los aspectos administrativos
y financieros están fuertemente presentes en los planes de estudio,
lo que ha hecho de esta escuela una ESCUELA DE NEGOCIOS PARA LA INDUSTRIA
DE LA HOSPITALIDAD. Lo anterior ha propiciado que la institución
haya firmado convenios de cooperación con destacadas escuelas como
es la anteriormente mencionada de Estrasburgo y el Institute Paul Bocuse
de Lyon en Francia. En Estados Unidos su liga es con la Escuela Conrad
N. Hilton de la Universidad de Houston y recientemente ha sido certificada
por la Ecole Hoteliere de Lausanne en Suiza, que es la institución
que con sus 113 años de vida, se percibe en el mundo como la más
prestigiada en su género.
¡Luz María no sabía, cuando obtuvo su posgrado de
bioquímica que iba a abrir un día, una escuela hotelera!,
pero de su experiencia de bioquímica guardó la curiosidad,
el rigor de un científico y la fantasía, ya que ¡una
FORMULA NUEVA necesita los tres ingredientes.!
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