Travesía por el Nilo

Con la ayuda de un par de guías, y de un buen resumen de esta historia que se desprende 3 200 años antes de Cristo, cualquier viajero puede disfrutar a sus anchas, súper confortablemente este viaje, que también es indispensable para ampliar nuestro bagaje cultural.

Por: Nicolás H. Sánchez-Osorio Fotos: Humberto de Santaolalla

 

 

gipto se aprende desde pequeño. ¿Quién no ha atravesado el Nilo al menos en sueños? Este viaje tan anhelado es uno de los más bellos que se pueden hacer en la vida. La travesía por el Nilo, por ejemplo, constituye una enseñanza tan apasionante, que no hay que ser egiptólogo para apreciarla. Con la ayuda de un par de guías, y de un buen resumen de esta historia que se desprende 3 200 años antes de Cristo, cualquier viajero puede disfrutar a sus anchas, súper confortablemente este viaje, que también es indispensable para ampliar nuestro bagaje cultural.

A bordo del Sun Goddess, uno de los tres barcos que Sonesta Cruise Ship opera en el Mediterráneo, realicé este maravilloso crucero, pudiendo finalmente palomear uno de los destinos que estaban pendientes en mi lista de viajes. Sonesta, fundada hace más de cincuenta años por el legendario financiero Sonny Sonnabend, es una corporación que sigue siendo manejada por la familia, y que hoy opera una colección de 27 hoteles (5 058 cuartos en total), cruceros y resorts, en África, Estados Unidos, el Caribe y Sudamérica. Sonesta se ha especializado en el Nilo, para poder ofrecer cruceros para todos los gustos: de muchos días y cortos hasta de cuatro noches. Después de una estancia de una semana en El Cairo, donde fuimos recibidos desde el aeropuerto con “alfombra roja”, gracias a las atenciones y excepcional sentido de la hospitalidad y de la amistad de nuestros amigos Farouk Younnes, destacado polista, presidente de la federación de polo egipcia y gran amigo de México y de su esposa la franco-norteamericana de origen francés Jackeline de la Baigaissiere, volamos a Luxor en un avión madrugador. Despertamos a las tres de la mañana. A las cuatro estábamos en el aeropuerto. Y a las seis despegando a bordo de Egypt Air con bastante puntualidad. En Egipto hay que acostumbrarse a este tipo de vuelos tempraneros. TRAVCO, (www.travco-eg.com) la compañía receptora de turismo, una de las más importantes de Egipto, puede encargarse de todos los detalles, a fin de que usted tenga todas las reservaciones, transfers, excursiones y facilidades necesarias para viajar sin problemas. No trate, por ahorrarse unos centavos de hacerlo usted mismo. Confíe en un operador internacional.

La primera etapa del viaje, el primer impacto visual, maravilloso e impresionante, lo recibe uno desde la llegada a Luxor con la visita del templo de Karnak. Desde ahí el viajero se prepara para ir descubriendo durante la travesía por el Nilo toda una cantidad de monumentos, templos, ciudades, tumbas y pirámides que lo dejan a uno perplejo. Es cierto, no se puede sólo ver. Hay que comprender la historia egipcia. Hay que documentarse un poco y tratar de memorizar y sobre todo —y se logra con la ayuda de un par de guías—, tener claro el vasto panorama de la civilización egipcia. Con esa gran división de el alto y el bajo Egipto, con el reino del Sur y Hieracónpolis, su capital, y el Delta con el reino del Norte y Buto su capital. El inicio del periodo faraónico probablemente en Menes es el inicio de esta gran cultura en el año 2 900 antes de Cristo.

En estos tiempos modernos donde el factor tiempo es imprescindible dentro de nuestros proyectos, un par de semanas apenas podrían ser suficientes para este viaje a Egipto. Es indispensable organizarse desde la llegada al Cairo, para que con una buena visita al Museo Arqueológico, y otras al Cairo Musulmán, a sus mezquitas y al mercado (Souks), comience uno a empaparse y a abrirse los horizontes de este viaje maravilloso.

Ya en Luxor, a bordo del Sun Goddess, tuve la simpática bienvenida de Esham Radwan director de la compañía en Egipto, quien me había sido presentado por el mexicano Félix Madera, presidente de los hoteles y resorts de playa de Sonesta. Fue Félix, a quien conocí en sus días de Las Hadas en Manzanillo, el primero que me dio la idea de este recorrido desde sus oficinas en Key Biscayne. A bordo del Sun Goddess, mi suite muy acogedora y amplia fue nuestra casa durante esta travesía hacia el misterio de la civilización egipcia: una de las grandes fascinaciones que nuestra época ofrece al viajero, y que le permite redescubrir las palabras inscritas en la piedra de cada uno de estos templos. El Valle de los Reyes con sus tres tumbas, la Tumba de los Nobles en Al-Asasif, los Templos de Al-Deir y de Al-Bahari. Assouan en cuyo camino se encuentra uno con Esna, con Edfou y con el impresionante templo de Kom Ombo. La visita a Píale y su obelisco inacabado. Y para cerrar con broche de oro y habiendo concluido la travesía a bordo del Sun Goddess, un salto en avión hasta Abu Simbel y de regreso al aeropuerto para volver a El Cairo.

Han sido días cortos y llenos de sorpresa. Un sonido atemporal nos ha acompañado en este recorrido por las aguas del Nilo, en la profunda inmensidad del África.

Las palabras sagradas han permitido que los hombres podamos comunicarnos desde hace miles de años. Esta es la gran enseñanza del viaje. Mucho antes del nacimiento de Jesucristo los dioses de los hombres guiaban a sus hijos en la tierra al camino incierto de la muerte y el conocimiento supraterrenal. Al presenciar los vestigios de aquello que los faraones hicieron en la tierra, ningún ser humano podría eludir el poder de las palabras divinas en los muros de sus tumbas: el poder de la trascendencia. El placer que esta energía cósmica transmite a quien puede escucharlas podría provocar el pánico, más la era moderna certifica un común acuerdo entre los iniciados a quienes aleatoriamente el conocimiento llama al regreso de los hombres ante los dioses egipcios.

Un sólo verbo divino en diferentes manifestaciones guió a Alejandro Magno hasta Egipto. La búsqueda de la verdad llevó a cientos de arqueólogos hasta las ciudades de la antigüedad donde se nutrieron del verbo escrito y hablado para descubrir el legado de aquellas formas de vida que nos precedieron.

Al faraón se le consideraba el dios local. Para entender nuestra dimensión en la tierra, el Nilo sigue fluyendo como antaño cuando se levantaron monumentos que se manifiestan todavía hoy y que le gritan al desierto. ¿Cómo serían aquellos hombres cuya visión del más allá les motivó a crear tumbas monumentales para nunca ser olvidados?


¿De qué manera hemos de utilizar sus palabras para encontrar nuestro propio camino al más allá?


Los tesoros de sus artes decorativas, los jeroglíficos, sus anales y la propia traza de sus ciudades, nos descubren como en muy pocas otras civilizaciones, la genialidad y la estética de un gran imperio. ¿Cuánta virtud tiene en la actualidad aventurarse en la frontera de nuestra cosmovisión para volver como millones de hombres ante la piedra tallada: a la ignorancia y a la historia tallada en la piedra?.

 

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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