gipto
se aprende desde pequeño. ¿Quién no ha atravesado
el Nilo al menos en sueños? Este viaje tan anhelado es uno de los
más bellos que se pueden hacer en la vida. La travesía por
el Nilo, por ejemplo, constituye una enseñanza tan apasionante,
que no hay que ser egiptólogo para apreciarla. Con la ayuda de
un par de guías, y de un buen resumen de esta historia que se desprende
3 200 años antes de Cristo, cualquier viajero puede disfrutar a
sus anchas, súper confortablemente este viaje, que también
es indispensable para ampliar nuestro bagaje cultural.
A bordo del Sun Goddess, uno de los tres barcos que Sonesta Cruise Ship
opera en el Mediterráneo, realicé este maravilloso crucero,
pudiendo finalmente palomear uno de los destinos que estaban pendientes
en mi lista de viajes. Sonesta, fundada hace más de cincuenta años
por el legendario financiero Sonny Sonnabend, es una corporación
que sigue siendo manejada por la familia, y que hoy opera una colección
de 27 hoteles (5 058 cuartos en total), cruceros y resorts, en África,
Estados Unidos, el Caribe y Sudamérica. Sonesta se ha especializado
en el Nilo, para poder ofrecer cruceros para todos los gustos: de muchos
días y cortos hasta de cuatro noches. Después de una estancia
de una semana en El Cairo, donde fuimos recibidos desde el aeropuerto
con “alfombra roja”, gracias a las atenciones y excepcional
sentido de la hospitalidad y de la amistad de nuestros amigos Farouk Younnes,
destacado polista, presidente de la federación de polo egipcia
y gran amigo de México y de su esposa la franco-norteamericana
de origen francés Jackeline de la Baigaissiere, volamos a Luxor
en un avión madrugador. Despertamos a las tres de la mañana.
A las cuatro estábamos en el aeropuerto. Y a las seis despegando
a bordo de Egypt Air con bastante puntualidad. En Egipto hay que acostumbrarse
a este tipo de vuelos tempraneros. TRAVCO, (www.travco-eg.com) la compañía
receptora de turismo, una de las más importantes de Egipto, puede
encargarse de todos los detalles, a fin de que usted tenga todas las reservaciones,
transfers, excursiones y facilidades necesarias para viajar sin problemas.
No trate, por ahorrarse unos centavos de hacerlo usted mismo. Confíe
en un operador internacional.
La primera etapa del viaje, el primer impacto visual, maravilloso e impresionante,
lo recibe uno desde la llegada a Luxor con la visita del templo de Karnak.
Desde ahí el viajero se prepara para ir descubriendo durante la
travesía por el Nilo toda una cantidad de monumentos, templos,
ciudades, tumbas y pirámides que lo dejan a uno perplejo. Es cierto,
no se puede sólo ver. Hay que comprender la historia egipcia. Hay
que documentarse un poco y tratar de memorizar y sobre todo —y se
logra con la ayuda de un par de guías—, tener claro el vasto
panorama de la civilización egipcia. Con esa gran división
de el alto y el bajo Egipto, con el reino del Sur y Hieracónpolis,
su capital, y el Delta con el reino del Norte y Buto su capital. El inicio
del periodo faraónico probablemente en Menes es el inicio de esta
gran cultura en el año 2 900 antes de Cristo.
En estos tiempos modernos donde el factor tiempo es imprescindible dentro
de nuestros proyectos, un par de semanas apenas podrían ser suficientes
para este viaje a Egipto. Es indispensable organizarse desde la llegada
al Cairo, para que con una buena visita al Museo Arqueológico,
y otras al Cairo Musulmán, a sus mezquitas y al mercado (Souks),
comience uno a empaparse y a abrirse los horizontes de este viaje maravilloso.

Ya en Luxor, a bordo del Sun Goddess, tuve la simpática
bienvenida de Esham Radwan director de la compañía en Egipto,
quien me había sido presentado por el mexicano Félix Madera,
presidente de los hoteles y resorts de playa de Sonesta. Fue Félix,
a quien conocí en sus días de Las Hadas en Manzanillo, el
primero que me dio la idea de este recorrido desde sus oficinas en Key
Biscayne. A bordo del Sun Goddess, mi suite muy acogedora y amplia fue
nuestra casa durante esta travesía hacia el misterio de la civilización
egipcia: una de las grandes fascinaciones que nuestra época ofrece
al viajero, y que le permite redescubrir las palabras inscritas en la
piedra de cada uno de estos templos. El Valle de los Reyes con sus tres
tumbas, la Tumba de los Nobles en Al-Asasif, los Templos de Al-Deir y
de Al-Bahari. Assouan en cuyo camino se encuentra uno con Esna, con Edfou
y con el impresionante templo de Kom Ombo. La visita a Píale y
su obelisco inacabado. Y para cerrar con broche de oro y habiendo concluido
la travesía a bordo del Sun Goddess, un salto en avión hasta
Abu Simbel y de regreso al aeropuerto para volver a El Cairo.
Han sido días cortos y llenos de sorpresa. Un sonido atemporal
nos ha acompañado en este recorrido por las aguas del Nilo, en
la profunda inmensidad del África.
Las palabras sagradas han permitido que los hombres podamos comunicarnos
desde hace miles de años. Esta es la gran enseñanza del
viaje. Mucho antes del nacimiento de Jesucristo los dioses de los hombres
guiaban a sus hijos en la tierra al camino incierto de la muerte y el
conocimiento supraterrenal. Al presenciar los vestigios de aquello que
los faraones hicieron en la tierra, ningún ser humano podría
eludir el poder de las palabras divinas en los muros de sus tumbas: el
poder de la trascendencia. El placer que esta energía cósmica
transmite a quien puede escucharlas podría provocar el pánico,
más la era moderna certifica un común acuerdo entre los
iniciados a quienes aleatoriamente el conocimiento llama al regreso de
los hombres ante los dioses egipcios.
Un sólo verbo divino en diferentes manifestaciones guió
a Alejandro Magno hasta Egipto. La búsqueda de la verdad llevó
a cientos de arqueólogos hasta las ciudades de la antigüedad
donde se nutrieron del verbo escrito y hablado para descubrir el legado
de aquellas formas de vida que nos precedieron.
Al faraón se le consideraba el dios local. Para entender nuestra
dimensión en la tierra, el Nilo sigue fluyendo como antaño
cuando se levantaron monumentos que se manifiestan todavía hoy
y que le gritan al desierto. ¿Cómo serían aquellos
hombres cuya visión del más allá les motivó
a crear tumbas monumentales para nunca ser olvidados?
¿De qué manera hemos de utilizar sus palabras para encontrar
nuestro propio camino al más allá?
Los tesoros de sus artes decorativas, los jeroglíficos, sus anales
y la propia traza de sus ciudades, nos descubren como en muy pocas otras
civilizaciones, la genialidad y la estética de un gran imperio.
¿Cuánta virtud tiene en la actualidad aventurarse en la
frontera de nuestra cosmovisión para volver como millones de hombres
ante la piedra tallada: a la ignorancia y a la historia tallada en la
piedra?.
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