Calcografías del Louvre

Un tesoro francés en la Alianza de Polanco

Por Alexis de la Llata

 
Jean-Michel Alberola, El segundo almuerzo de los campesinos,1996. Aguatinta sobre cobre, 498 X 395 cm.

a exposición de calcografías que se presentó en la renovada galería de la Alianza Francesa en Polanco refleja la continuidad en el trabajo del grabado y las técnicas de impresión que antecedieron a la fotografía. Parte de la muestra se realizó por encargo. A algunos artistas se les solicitó interpretar el medio para filtrar el contenido de nuestra época a través de la expresión creadora. El planteamiento tiene la virtud de entablar contrastes tan radicales que reubican perfectamente cada época. La experimentación en los trabajos más recientes se pone al lado de la obra de dibujantes decimonónicos cuyo talento para plasmar la realidad a detalle había alcanzado su punto cenital; de hecho la colección que conserva el Louvre fue embargada de la realeza y la academia durante la revolución. Justo en el momento en que la experimentación científica de la época consiguiera dominar la retención de la imagen luminosa, la fotografía en un soporte material. A partir de 1989 se solicita a creadores vivos que interpreten la técnica y de este modo permanecen con su obra: absolutamente modernos con la fuerza para reeducar sus manos en el oficio.

Alianza Francesa Polanco

Sócrates 16

Polanco

México, DF, 11560

 

Utopía

Las dimensiones del escurrido

 

 
Ofelia Márquez, El regreso de Nice, 2004. Óleo sobre tela, 100 x 120 cm.
 

n la escena contemporánea la libertad que ofrece un plano visual ha permitido al espíritu creador de muchos artistas una expresión individual. La obra de Ofelia Márquez Huitzil sin aspirar alguna esencia innovadora, retoma la libertad para suspirar una dimensión paralela que respira en los espacios generando ambientes plásticos.


Ella ha intitulado la obra en honor al Valle de México, más la incertidumbre del volumen difuso en la profundidad del plano no refleja realidad figurativa alguna. En cambio, cada fragmento de esta colección queda suspendido repitiendo un signo que sale de la monotonía para intrigar al espectador sobre la permanencia irrepetible de la pintura sobre las superficies.


Ofelia presentó también una escultura post moderna que genera un contraste poético con la pintura. En materia, la obra de esta creadora quiebra el silencio de las paredes. De su pintura, sumida en la abstracción y la belleza espontánea en nuestros actos surge una figura que insinúa la representación de una sirena.


La Casa del Tiempo fue el foro de esta exhibición. Ahí la museografía acompañada por los invaluables detalles arquitectónicos del inmueble lograron abrir un foro a la reflexión del contenido en cada pieza expuesta. La obra de Huitzil, en todo caso, tiene una virtud decorativa que bien podría situarse con más ingenio en cualquier otro espacio.

La Casa del Tiempo

Pedro Antonio de los Santos 84

San Miguel Chapultepec

México DF, 11850

 

 
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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