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raza humana ha evolucionado en la creación de objetos para la vida
cotidiana hasta convertirlos en piezas de arte; sin embargo el estilo
con que se define cada una se vio cuestionado con la producción
en serie. Ya entrado el siglo XIX el desgaste de los modelos clásicos
llevó a que la generación de artesanos de aquella época
realizara las artes decorativas con un eclecticismo mediante el cual marcaron
su presencia en la historia de estos oficios, plasmando la excelencia
de una tradición que poco a poco se ha visto sumergida en la evolución
de nuestro pensamiento en la tecnología del siglo XX.
Uno de los grandes prodigios de aquel momento fue Édouard Lièvre.
La historia de este personaje es breve, pero su participación dentro
del desarrollo en el estilo de las artes decorativas de aquel momento
representa un eslabón que motivó el surgimiento del art
déco.
Desde niño Lièvre (n.1828) demostró su talento fuera
de serie por medio de dibujos y acuarelas. Sale de su pueblo natal cerca
de Nancy en Francia para destacar en la ciudad de París donde deslumbró
a sus contemporáneos con copias a la acuarela de algunas pinturas
clásicas. Aprende ha realizar grabados, técnica que lo impulsa
al Museo del Louvre y ahí se consagra con algunas publicaciones:
Musé imperial du Louvre: collection Sauvageot dessinée et
gravée á léau-forte par Édouard Liévre,
Les Collections Célebres d’oeuvres d’árt desinées
et gravées d’après les originaux par Édouard
Lièvre y Les Arts décoratifs á toutes les époques.
Estos libros guardan la memoria de la historia en la creación de
muebles y estimulan a Lièvre quien más adelante decide dedicarse
de lleno a la realización de sus propios diseños.
Muere temprano dejando a su hijo la culminación de su obra. Durante
algunos años cuando vivía, el creador se cotiza mucho por
la libertad y el eclecticismo de sus muebles donde integraba elementos
de culturas como la japonesa, la egipcia y la clásica. Su obra,
y la de sus contemporáneos cuestiona el valor del ornamento.
Peculiarmente el trabajo de Lièvre cae en el olvido apenas algunos
años después de su muerte y hoy se conocen sólo algunas
piezas porque estaban firmadas con sus iniciales o las de su hijo.
Todo el trabajo de este original autor resalta por su precisión
y por la libertad ejercida en la constitución de cada pieza. El
ornamento transformado en dragones, felinos, escudos, sus originales mesas
con pata de elefante, sus jarrones al bronce y sus experimentos con el
clásico, saltan declaradamente anunciando un regreso al minimalismo
como respuesta a la necesidad del ornamento.
Galerie Camoin-Demanchy
Quai Voltaire 9, París, 75007.
Tel: 01 42 61 82 06
camoin.demanchy@wanadoo.fr
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