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n esta cata espectacular tuvimos unos vinos más conocidos que otros,
pero todos de calidad impresionante y donde, sin excepción, se
siente el amor a este producto hecho por Dios para el hombre.
Para probar usted mismo los vinos presentes en esta página,
no se fije tanto en las notas, sino más bien en los comentarios.
Fue un día de placer intenso con esta explosión
de sabores y aromas de la tierra de Baja California, se sintió
la expresión global de un suelo caliente, animal, salvaje, una
forma de sensualidad contenida.
¡Que gusto nos dio a todos este día de degustación
y confirmación de la identidad de los vinos mexicanos! Tienen la
primera calidad de un vino: “el respeto de representatividad de
la tierra que los produce” (Porfirio Díaz).
Hasta el Petit Verdot, este tipo de uvas muy particular,
resulta perfecto en su madurez. Seguramente gracias al calor y a un clima
más higiénico que en la zona de Burdeos, donde esta uva
entra, cuando se puede, por 5 a 10% de la composición y le da más
color, además de un frutado menos intenso. Demasiada lluvia o humedad
provocan más enfermedades en la viña, como la filoxera,
el mildiu u otros hongos a veces difíciles de controlar.
La naturaleza es como el compositor de aromas. La atracción
hacia los olores y los perfumes es la antesala del placer olfativo, para
después permitirte discernir el olor a rosas, fresas, cerezas,
el aroma de confitura (de tu abuelita), la fragancia de la avellana, de
la miel, de la pimienta y de repente crear dulzura en tu mundo interior.
Al memorizar estos fragmentos de olores se hacen posibles
asociaciones olfativas que nos servirán a cada quien para componer
nuestras fantasías y deseos.
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