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coleccionismo en esta edición de marzo ha merecido un lugar muy
importante. No hemos escatimado ni tiempo, ni espacio ni desplazamientos
a París, para cumplir con nuestro objetivo: rendir homenaje a quienes
imbuidos en este reto personal a lo largo de sus vidas, contribuyen a
enriquecer la historia contemporánea de las artes decorativas.
• El barón Alexis de Rede en París,
y Daniel Liebsohn en México, han practicado en sus vidas esta noble
ambición —tan personal— de reunir objetos y piezas
de arte. El barón de Rede a su muerte, ha dejado expresa su voluntad
para que sus bienes sean dispersados por Sotheby’ s en lo que será
un importante inicio de grandes y famosas subastas en París a largo
de este 2005. El Palacio Lambert en la Isla de San Luis, donde el barón
vivió más de la mitad de su vida, podrá ser visitado
por nuestros lectores a través de las páginas de esta edición.
Un privilegio excepcional gracias a las facilidades que la princesa de
Beauvau Craon nos ha dado antes de que Sotheby’s venda al mejor
postor cada uno de los 250 lotes en que ha sido organizada la subasta
de los próximos 16 y 17 de los corrientes. Nos sentimos satisfechos
y orgullosos de pagar tributo en estas páginas al noble acontecer
del coleccionismo. A Daniel Liebsohn le ha motivado el mismo espíritu
pero algo más: la recreación de un espacio de principios
del siglo pasado en la colonia Roma, al que le ha devuelto su señorío.
La imaginación fantástica y la ambición cultural
de Liebsohn demuestran como se puede lograr tal transformación.
Este recinto privado, pleno de riqueza y tradición, que se nos
ha permitido develar en exclusiva a nuestros lectores, constituye realmente
una joya para las artes decorativas. ¡Enhorabuena!
• Y puesto que nos ocupamos de subastas no podríamos
pasar por alto lo que fue la reciente gran venta de Christie’s:
los objetos que ornaban un recinto ubicado en uno de los mejores edificios
residenciales de París decorado con esplendidez, gracias al trabajo
de interiorismo que Juan Montoya llevó a cabo para su cliente,
un apasionado coleccionista de mobiliario y objetos art déco, quien
vivió en este departamento rodeado de terrazas en pleno bosque
de Bologne, y desde donde se tiene una espectacular vista de la Torre
Eiffel. El pied-à-terre que servía de refugio a este personaje
incógnito durante sus estancia en la capital francesa, fue remodelado
por Montoya con un solo objetivo: hacer gozar en todo su esplendor estas
colecciones de los años treintas que constituyen el gran testimonio
de las artes decorativas de la época.
• Cuando planeamos en nuestra maqueta la edición
de este contenido editorial quisimos ser coherentes, y decidimos incluir
a una galería y a un museo que han cultivado el arte del siglo
XX. Nos referimos L’Arc en Seine, en donde Christian Boutonnet y
Rafael Ortiz, han logrado hacerse de un patrimonio de piezas art déco
tan importante que han tenido que abrir una tercera galería en
el número 33 de la misma calle de Seine que vio nacer a la primera
de ellas. Y el Wolfsonian Museum en Miami donde nos quedamos sorprendidos
con el acervo tan amplio distribuido en varios pisos de un edificio recién
rehabilitado de la muy concurrida Washington Avenue. Fue un deleite para
mí y Jorge Ávila, nuestro fotógrafo, dejarnos guiar
por los directivos del museo en este viaje fantástico entre objetos,
pinturas, mobiliarios, esculturas, elementos de arquitectura, memorabilia,
pósters y aparatos utilitarios de un periodo que va del año
1885 al año 1945. Aunque el lector no me lo crea: 90 000 objetos
decorativos están esparcidos, pero perfectamente clasificados en
los archivos de este museo que heredó a su ciudad el magnate Mitchel
Wolfson Jr. Les invitamos a que nos acompañen por este recorrido
tan especial…
• De Miami aprovechando este viaje de sorpresas
nos trajimos tips muy importantes para algunos sofisticados viajeros,
a quienes les recomendamos alojarse en The Setai en pleno South Beach,
y hacer reservación en el Doraku para degustar deliciosos sushis
y beber alguno de los veinte sakes que el restaurante ofrece en su carta.
El Doraku Roll nos fue puesto en escena personalmente por el Chef Hiroyuhi
Terada, gracias a quien pudimos descubrir otras delicias de su cocina
asiática fusión.
• Los personajes de esta edición de marzo
son bellos, talentosos, creativos y valientes. A cada uno les corresponde
el mote. Y si quieren comprobar el por qué descubran los retratos
que Pedro Barrera les hizo a la cantante Sasha Sokol, al activista Xoconoschtletl
Gomora, a la guitarrista y compositora Tere Estrada y al pintor y maestro
Othón Téllez.
Disfruten estas páginas hechas con amor, pasión
y mucha dedicación.
Nicolás H. Sánchez-Osorio
nsoediarte@yahoo.com |