omenzamos
súper frescos la primera edición del 2005. ¿Alguien
entre ustedes imaginó alguna vez que abriríamos estas páginas
con interiorismo kitsch? Mi amigo Bernard Chopard, quien durante más
de un cuarto de siglo se dedicó a promover en Estados Unidos y
en Latinoamérica la champaña Veuve Clicquot, tenía
una frase que hizo celebre a través de los años: Sin locura
no hay grandeza. Así expresaba la iniciativa y puesta en marcha
de proyectos, ideas y celebraciones que por más locas que fueran,
constituían un marco digno a la presencia de sus Magnums de champaña,
las cuales destapaba alegremente una a una en medio de la euforia, la
inconciencia y la felicidad de la fiesta.
• Por eso abrimos esta galería kitsch con
esa célebre frase. Debemos atrevernos. Ir a la búsqueda.
Encontrar nuevas propuestas. Explorarlas. ¿Por qué no? Nuestros
lectores posiblemente encontrarán extravagante el tema y sobre
todo en una revista cool como Casas & Gente. Sin embargo nuestra óptica
que enmarca tanto las artes decorativas como el estilo de vida, nos hace
buscar en forma constante nuevas experiencias. Visitar casi todos los
días una gran diversidad de moradas y recintos para ofrecer al
lector una abanico de propuestas. Rincones de la creación inspirados
por actores diferentes. Esta diversidad constituye la riqueza del vasto
panorama que auscultamos: el kitsch por ejemplo.
Esta corriente de posguerra, nacida en Alemania, revitalizada
en los Estados Unidos durante los años cincuentas, y protagonizada
muchas veces en los espacios de los mercados de las pulgas del mundo entero,
nos permite presentar a nuestros lectores en esta edición de febrero,
otro punto de vista original y muy diferente al de todos los meses y que
no dudamos les será de gran interés:
• El departamento en Polanco de Nicolás
Montecchi; la casa con jardín en Bosques de las Lomas de Alexandre
Lemaire y de Aurelia de Haut de Sigy, su socia y compañera sentimental:
Aurelia es la creadora de los más espectaculares bouquets y originales
arreglos florales que vemos en las mejores fiestas, bodas y celebraciones
de México. Alex es el de las ideas y el empresario promotor. En
este cuerpo kitsch, también les presentamos el penthouse en Polanco
del arquitecto Héctor Bitar, soltero y amante de la noche. Y para
cerrar el segmento: la galería de arte y tienda especializada en
el kitsch de Emmanuel Picault, quien ha logrado llamar poderosamente la
atención no sólo por el nombre de su establecimiento, sino
por la sofisticada selección de mobiliario, gadgets y curiosidades
que ofrece en ¡Chic by Accident!
Esos cuatro ejemplos de vibrantes, creativos y locos
espacios, llenos de alegría, colorido y mucha fantasía,
constituyen el platillo fuerte del cuerpo central de la revista de febrero.
• Entre otros atractivos reportajes encontrarán
el dedicado a los “Brasieres y arquitectura” (página
64), título con el que bautizamos la historia de tres chicas francesas
—dueñas y promotoras de la boutique Petit Caprice del Pasaje
Polanco—, quienes aceptaron posar modelando las prendas íntimas
que proponen a su clientela.
• En Tlalpan visitamos a la escultora Maribel Portella
y el reportaje que les presentamos en la página 66 es la muestra
de cómo se puede vivir sencilla pero poéticamente.
• Temas de hotelería como el del Gran Hyatt
de São Paulo; de automovilismo con la serie 1 de BMW; de arte con
la feria ARCO de Madrid próxima a abrir sus puertas; de vinos con
nuestras recién reestablecidas catas ciegas; de fotografía
con la galería de Guillermo Kahlo, y de libros, son las menudencias
en el primer cuerpo de la edición.
• Este mes nuestros personajes son: Lolita Ayala
(no necesita presentación); Ramón Ruíz un psicólogo
de la mercadotecnia, especialista en las ventas; Paty Keever, mexicana
residente en París desde donde trabaja como corredora de arte y
el barón de Elie de Saint Monans, quien hace casi medio siglo fundara
al lado de Celine su esposa la famosísima marca, cuya etiqueta
se convirtió en un must en bolsas femeninas.
El contenido de esta edición resulta más
que espectacular. También es súper interesante. ¡Léanos!
Se la ponemos en sus manos.
Nicolás H. Sánchez-Osorio
nsoediarte@yahoo.com |