| ese
a la multitud que aparece en cada una de las pinturas de Cordera, ningún
personaje de la colección lo mira. El artista tomó durante
una década fotos desde el anonimato y las depuró a través
del óleo para señalar una estética contemporánea
que tiende hacia el realismo. Existe una ironía marcada en el mensaje:
aunque se trata de representaciones de fiestas, en cada imagen impera
el silencio y aunque en este tipo de fiestas se acostumbra bailar y llegar
a los excesos por medio de las drogas, prevalecen en cada cuadro los cuerpos
estáticos. Según los cambios que Cordera va manifestando
en su obra, el cuestionamiento antes dirigido a la bipolaridad o la abstracción,
ahora toma un vacío social donde se logra enajenar para hacer un
retrato de una época apegado a una idea común en estos rituales.
La técnica del artista luce impecable y se filtran ciertos detalles
en la composición que podrían ir transformando el vacío
y la ausencia emocional en una proyección personal con identidad
propia. Es una virtud creo, que exista una presencia de la realidad en
la pintura. Cordera hace constar desde su estilo las formas, los colores
y los espacios de nuestra época. Desarrolla con precisión
fotográfica el volumen, la textura, la perspectiva y la expresión
de cada individuo retratado sin que sus pinturas lleguen a ser copias
de la fotografía. Tal vez dentro del conjunto FUN* la visión
completa no impacte con fuerza al espectador, aunque fuera de contexto,
cada pieza es una huella clave de un ambiente nocturno preciso que se
inserta dentro de la globalización de la cultura universal.
Espacio de Arte Yvonamor Palix
Edison 137, 1er piso
colonia San Rafael
México DF, 06470
Tel: 55 66 88 30
|
|