| n una atmósfera dorada con visos rojos y el ambiente lleno de aromas como el amizcle o el sándalo, la arquitectura de Estambul convierte el pasado histórico en presencia: la de sus espacios construidos.
La ciudad de las mil caras, como la llama el escritor Aaron Yelin Rozengway, Estambul es por su inigualable ubicación la interlocutora entre Europa y Asia. Fundada con el nombre de Bizancio, la ciudad llegaría a convertirse en capital del imperio romano para adoptar el nombre de uno de sus emperadores. Se llamó, entonces, Constantinopla hasta poco después de su caída en 1453 a manos del sultán Mehmet II. Desde entonces y hasta la Primera Guerra Mundial, sería la sede del imperio otomano, perpetuado en la historia por sus monumentos entre los que sobresalen las mezquitas.
En la ciudad de Estambul hay actualmente más de 2 500 mezquitas. Concebidas como centros de oración son además verdaderas células de la vida del barrio. Entre las más conocidas están Santa Sofía (iglesia de origen bizantino, hoy museo), la mezquita Azul y la de Solimán, El Magnífico. Las mezquitas integraban otras construcciones como mercados, escuelas, hostales y cementerios en complejos llamados külliye.
Mezquita Yeni Camii
Plaza Eminönü, Meydani,
Eminönü, Estambul, Turquía |
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