| arís. A principios de diciembre de 2003 tuvo lugar en París, en la Casa de la América Latina, un acontecimiento insólito. En las rejas de esta noble casa republicana se encontraban los affiches anunciando la exposición en curso: Portrait du jeune artiste Carlos Fuentes Lemus, peintures et dessins, con 40 obras donde se incluían 18 autorretratos realizados cuando apenas tenia 13 años y óleos de gran formato pintados en Nueva York, Inglaterra, Mallorca y México entre 1987 y 1999 año de su muerte. Durante un mes se presentarían la obra plástica y la poesía de Carlos Fuentes Lemus (1973-1999), hijo del escritor mexicano Carlos Fuentes y de Silvia Lemus, para quienes su muerte hace cuatro años en Puerto Vallarta significo más que un duro golpe.
Carlos sufría de hemofilia y su vida por consiguiente pendía de un hilo. Esta amenaza se reflejaba en su actitud solitaria y en su forma de vivir reflexiva pero también fantasiosa; melancólica a veces y otras, dramáticamente madura. Su producción creativa era enorme. Plena. A veces alucinante a juzgar por los textos publicados en el libro presentado paralelamente a la exposición. |