| ara las elegantes y con buena memoria, el nombre de Elsa Schiaparelli (Roma 1890 - París 1973) es sinónimo de refinamiento y originalidad. No por nada su espíritu innovador deslumbró al tout Paris con diseños que liberaron la moda femenina y un estilo que definió una generación. Schiaparelli es elegancia a la italiana con un toque más atrevido y suelto que el de su rival Coco Chanel quien envidiosamente la llamaba la romaine.
La moda ha entrado de lleno en el mundo del arte y muchos museos poseen colecciones firmadas por los diseñadores de más prestigio. El Philadelphia Museum of Art presenta hasta el 4 de enero de 2004 Shocking! The art and fashion of Elsa Schiaparelli, con 200 piezas que representan cronológicamente las estapas de su carrera, desde sus modestos principios y su amistad con los surrealistas, hasta la clausura de su salón parisino en 1954.
En 1914 Elsa se casó con el teósofo Wilhelm Went de Kerlor, con quien dos años más tarde iría a vivir a ciudad de los rascacielos. Poco después, tras el escandaloso affair de Wilhelm con Isadora Duncan, el matrimonio se disolvió. Gracias a su divorcio Elsa inició su carrera en el mundo de la moda, y ya en París se estableció cerca de la Place Vendôme, lanzando su primera colección de suéteres trompe l'oeil que aparecieron en Vogue en 1927. En la década de los veinte se distinguió por sus cortes casi arquitectónicos y el empleo de las telas más raras: unas que parecían corteza de árbol; y otras, ¡hechas de cristal! Elsa utilizaba los colores más contrastantes y adoraba el shocking pink o “rosa mexicano", su color distintivo.
Trajes de alta costura, accesorios, fotografías, dibujos e incluso proyecciones de pasarela son parte de la muestra, donde se exhibe el atrevido vestido-serpiente portado por Zsa Zsa Gabor en Moulin Rouge. Entre sus piezas más conocidas están las chaquetas de noche bordadas o sus joyas con temas surrealistas, fruto de su colaboración con Jean Cocteau, Salvador Dalí y Alberto Giacometti. Dylis Blum, conservadora del departamento de moda y textiles del museo y autora del libro que acompaña la exhibición, comentó: “Con su originalidad y conocimiento del ethos surrealista, Schiaparelli es la cúspide de la imagen del diseñador-artista. …su ropa y accesorios, extravagantes o chocantes en ocasiones, hacían de las mujeres que los usaban, materializaciones surrealistas, afirmando lo que decía André Breton, lo maravilloso es hermoso".
Philadelphia Museum of Art
Benjamin Franklin Parkway y 26th St.
Philadelphia, PA 19130
www.philamuseum.org |
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