ara
la casa relojera Breitling la aeronáutica representa mucho
más que un simple argumento publicitario: es una auténtica
pasión. Su estrecho vínculo con esta actividad la obliga
a poner todo su empeño en ofrecer productos perfectamente acordes
con los altos criterios de fiabilidad y funcionalidad que exige.
En 1884 Léon Breitling abre en St-Imier, Jura Suizo, un taller
especializado en la fabricación de cronógrafos y contadores
de precisión para la ciencia y la industria. Para 1936, esta firma
se habría convertido en proveedor oficial de la Real Fuerza Aérea
inglesa, marcando así el inicio de su colaboración con
la aviación mundial.
A principios de los años cincuenta,
Boeing, Lockheed, Douglas y otras 25 compañías aéreas
utilizan contadores de a bordo Breitling. Incluso, al iniciarse la exploración
espacial Breitling desarrolla un reloj que el astronauta Scott Carpenter
pone
a prueba durante el vuelo de la cápsula Aurora 7 en 1962. También
desde hace años patrocina la Breitling Aviation Academy, donde
capacitan a veteranos y nuevos talentos en este campo.
Hoy Breitling sigue
fuertemente relacionado con la aeronáutica
y nos ofrece cuatro diferentes líneas de relojes especializados.
Dentro de la colección Windrider, el Chronomat es líder
indiscutible. El primer modelo se creó en 1984 por encargo de
la célebre patrulla de los Frecce Ticolori, élite de las
fuerzas aéreas italianas. Desde entonces no ha cesado de evolucionar,
aunque conserva el estilo dictado al inicio. El Chronomat se distingue
de inmediato por su bisel giratorio con índices móviles,
su perfil horizontal sumamente ergonómico y su esfera muy legible
con contadores tipo “panel de instrumentos". Su máquina
está equipada con el calibre Breitling 13, probablemente el mejor
mecanismo automático de cronógrafo del mundo, tanto por
su fiabilidad como por su precisión. |