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tres años se abrió el primer bar de vinos en México.
Mark Hojel y su esposa Erika fueron los creadores del concepto innovador,
al que meses después se adhirió Sergio Romero, ahora director
general de Sé de Vino.
La idea de este wine bar es promover la cultura enológica y ubicar
al vino mexicano dentro del contexto mundial, ofreciendo botellas a un
costo más bajo del usual e incorporando el sistema wine keeper*
que les permite servir por copa una gran variedad de vinos de todo el mundo:
entre 50 y 60 opciones que cambian cada tres meses.
Los sommeliers de Sé de
Vino tienen como objetivo volverlo más
amigable, por medio de una clasificación diferente -por paladar-
en lugar de la tradicional basada en colores, rompiendo con el mito de
que
tinto va con carne y blanco con pescados.
Hoy existen tres Sé de Vino:
- Polanco –primer wine bar–, un lugar donde se puede
hablar de vino, divertirse y pasar el rato mientras se escucha música
flamenca, al tiempo que se disfruta de un menú de 40 tapas con
recetas innovadoras.
- Ensenada, BC, donde se ofrece un maridaje más sofisticado,
con una carta más amplia, en un espacio más grande que
incluye tienda de vinos y galería.
- Sheraton Centro Histórico, sitio adecuado al ritmo
del hotel, con un menú de baguettes, quiches y tapas.
En este bar de vinos se abren todas las botellas salvo contadas excepciones
como los vinos grand cru -Château Lafitte, Château Latour
o Petrus-, que se degustan por un grupo de privilegiados en los
Miércoles
Premium.
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