| a
galería Partridge Fine Arts es, desde hace más de cien
años, reconocida mundialmente por tener maravillas, particularmente
en el tema de las artes decorativas europeas del siglo XVIII. Hoy, con
tres pisos en New Bond Street y más de mil tesoros en bodega,
cuenta entre su clientela con instituciones como el British Museum, el
Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Rijksmuseum de Amsterdam
y el Los Angeles Museum of Art, entre otros. También ha contribuido
a formar algunas de las más importantes colecciones del mundo
además de ser un must para los decoradores europeos y estadounidenses.
Entre
estos tesoros se encuentra este par de jarrones realizados en un material
nada común. Los romanos ya conocían este espectacular
mineral, los ingleses lo llamaron blue john y los franceses, bleu jaune.
El caso es que se trata de la misma piedra traslúcida que se encontró en
un inusual depósito en el área de Castleton, Inglaterra,
y que a finales del siglo XVIII fue motivo de aspiración de los
más privilegiados, entre ellos los visitantes al spa de la cercana
ciudad de Buxton. Con esta piedra se realizaron objetos de arte como
estos asombrosos jarrones, fabricados en el taller de Matthew Boulton,
en Soho,
Birmingham, circa 1780, época en que la blue john fue exportada
a Francia, donde artistas y artesanos la combinaban con decoración
de follaje en ormulu y así, en ocasiones, era exportada de nueva
cuenta a Inglaterra.
Cada jarrón, de casi 26 cm de alto, cuyas tonalidades van del amarillo
al marrón pasando por el ocre, presenta un delicado trabajo de aplicaciones
de ormulu: gallones combinados con hojas de acanto en la parte superior,
asas bifurcadas también con motivos vegetales y un zoclo de hojas
de acanto que descansa sobre la base cuadrada con las esquinas redondeadas.
|