Detrás de las apariencias
Rostros del renacimiento
Por: Monserrat Ugalde Bravo Fotos: Museo Thyssen Bornemisza
Hans Baldung Grien, Retrato de una dama, c. 1530. Óleo sobre tabla, 60.2 x 52.5 cm.

etratarse siempre ha sido una de las inquietudes del hombre. Conocer la apariencia, la figura, el cuerpo satisface la necesidad de conocernos a nosotros mismos. Como testimonio surge la reproducción de la imagen física: el retrato. En Madrid el Museo Thyssen-Bornemisza alberga una fascinante colección del retratos correspondientes al Renacimiento donde, además de encontrar majestuosos perfiles y rostros, se pueden apreciar los ámbitos y tendencias de la época. Aquellas imágenes guardan secretos que su apariencia no puede compartir por sí sola, sino que invitan al espectador a descubrirlos.

Tablas y óleos trabajados de forma minuciosa por maestros como Tiziano, Ghirlandaio, Hans Holbein, Vittore Carpaccio, Anton van Dyck, Piero della Francesca, entre otros, nos muestran el trabajo del volumen, el equilibrio de la composición y el tratamiento de la luz y de los rostros. El Renacimiento floreció en las grandes ciudades, residencia de burgueses y comerciantes que fueron pródigos con los artistas, y les pagaban buenas sumas para realizar los retratos.

En la muestra se pueden distinguir obras donde los personajes aparecen en escenas religiosas o devotas convertidos en espectadores de las escenas. También encontramos los retratos de matrimonios frecuentemente concertados por razones políticas y económicas. En este caso los padres y familiares recurrían al pintor para dar testimonio de la unión de sus hijos. Tampoco pueden faltar aquellas obras que se mandaban hacer para recordar a la persona amada.

Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado 8, Madrid, España
Tel: 3491 369 01 51
www.museothyssen.org
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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