El arte de Les Ballets ruses

Por: María Luisa Campollo Fotos: Wadsworth Atheneum, Hartford
Izquierda: Henri Matisse, traje para chambelán, 1919, en El canto del ruiseñor. A la derecha: Léon Bakst, diseño de traje para Vaslav Nijinsky como el Fauno en La siesta del fauno, 1912.

esde sus comienzos, a principios del siglo xx, el ballet —de origen ruso e idioma francés— atrajo a un público culto, fascinado por su belleza y elegancia. Dirigida por el legendario empresario Serge Diaghilev, la troupe conocida como Les Ballets Russes se distinguiría entre todas con sus actuaciones en los mejores teatros de Europa, entre 1909 y 1929.
La colaboración excepcional entre los creadores de vanguardia de una Europa que marcaba la pauta en todas las artes hizo posible estos resultados hasta hoy inigualados. Algunos compositores que crearon obras para el ballet fueron, por ejemplo, Stravinsky, Rimsky-Korsakov, Erik Satie, Darius Milhaud, Serge Prokofiev, Georges Auric, Francis Poulenc y Claude Debussy. La lista de coreógrafos incluye a los grandes entre los grandes: Georges Balanchine, Michel Fokine y Leonide Massine; mientras que entre los bailarines extraordinarios sobresalía, por supuesto, Vaslav Nijinsky, cuya presencia electrificaba al público. Los pintores y diseñadores más famosos de la época como Picasso, Joan Miró, Alexandre Benois, Nathalia Gontcharova, André Derain, Max Ernst, Georges Braque y Georges Rouault colaboraron en este proyecto único creando trajes y decorados para los ballets.

Diaghilev era muy exigente y tenía los más altos estándares para sus representaciones. Tuvo, además del talento, las relaciones al más alto nivel para poder llevar a cabo el montaje de sus suntuosos espectáculos esperados por un público exigente y ávido de novedades. La innovación era su fuerte y Europa pudo ver los escenarios mejor concebidos y decorados, así como la coreografía más radical y vanguardista que combinaba posturas y pasos tradicionales con algunos nunca vistos hasta entonces. Y, ¿qué decir de esa música donde las dulces y románticas cadencias del pasado habían sido sustituidas por notas y sonidos discordantes? El genio de Diaghilev radicó en su increíble osadía al tomar riesgos en el montaje de obras donde elementos tan distintos producían como resultado una expresión artística original, refrescante y unificada.

El Baltimore Museum of Art rinde homenaje a un arte tristemente desaparecido, presentando las mejores muestras remanentes de aquellas fabulosas representaciones. Teniendo como leit motif el 300 aniversario de San Petersburgo, se exhiben 80 decorados de teatro rara vez expuestos, así como 30 lujosos y extravagantes trajes instalados en un marco evocador de los teatros donde fueron presentados.

The Baltimore Museum of Art
10 Art Museum Drive
Baltimore, MD 21218-389, EUA
www.artbma.org
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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