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es una de las capitales de negocios y entretenimiento más importantes
en Europa. Su enorme riqueza cultural está resguardada no sólo
en museos, sino también en inmuebles históricos que la hacen
un atractivo más para el turismo y empresarios de corporaciones
internacionales que tienen su sede en esta metrópoli. Las opciones
para alojarnos son diversas pero si queremos estar en el centro de la
vida cultural, cerca del barrio histórico, el Hotel Hesperia, ubicado
en Paseo de la Castellana, nos permite acercarnos al Madrid vivo.
Al hospedarnos en el Hotel Hesperia, podremos fácilmente hacer
una caminata hacia las Cibeles o el Parque del Retiro o realizar el Paseo
del Arte —un recorrido por las exposiciones que se dan cita en los
tres museos más importantes de Madrid—, ya que nos encontramos
a corta distancia del Museo Nacional Centro de Exposiciones Reina Sofía,
el Museo del Prado y el Museo Thyssen Bornemisza.
La decoración de las plantas nobles del Hotel Hesperia es obra
del destacado interiorista Pascua Ortega, conocido por sus trabajos en
el Teatro Real de Madrid y otros edificios de interés cultural.
La decoración de la suites principales corrió a cargo de
Mercedes González López de Carrizosa. El hotel cuenta con
171 habitaciones y 32 suites equipadas con la más alta tecnología.
Para eventos posee tres salones con subdivisiones para la celebración
de banquetes y reuniones de trabajo, donde el sistema de conexión
inalámbrica a internet es un plus. Las instalaciones del hotel
se complementan con un Business Center dotado de una infraestructura completa.
La magnífica gastronomía del Hesperia sin duda lo distingue
de otros hoteles de la capital. Su restaurante La Manzana, situado en
el lobby, propone platillos de la cocina mediterránea con toques
orientales. Y si nos inclinamos por conocer la amplia variedad de la cocina
española, el restaurante Santaceloni es las síntesis de
las mejores recetas españolas ancestrales con un toque de modernidad
e innovación.
La calidad del servicio y equipamiento nos hará regresar cada vez
que pisemos territorio madrileño.
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