AZTECS
Adoración a la muerte
Por: Nicte Dámaso Fotos: Royal Academy of Arts
 
 
Cabeza de joven, c.1500
Máscara, c.450
Recipiente con máscara de Tláloc, c.1440-69

a cultura es el hacer común de una sociedad", escribió Octavio Paz en su libro El laberinto de la Soledad. “Es la vida cotidiana de los hombres sumergidos en la búsqueda y construcción de la realidad" (de su realidad). El arte, el lenguaje, los mitos, la religión, las costumbres, las ideas y vivencias sobre el amor, la vida y la muerte, constituyen y distinguen a las sociedades, designan sus propias características para que posteriormente se unifiquen como elementos arquetípicos del género humano.

Brasero con la imagen de un guerrero muerto, c.1500

Para los antiguos mexicanos la oposición entre vida y muerte no era tan radical como para nosotros. Pensaban que la vida se prolonga en la muerte en un ciclo infinito donde la resurrección es el tercer elemento de un proceso cósmico inacabable. La vida tenía como función más alta desembocar en la muerte, su contrario y complemento; y la muerte, a su vez, no era un fin en sí. Reflexionar sobre la cultura azteca es atreverse a entender el temor de los hombres frente a los dioses, que de igual manera protegen o castigan. Dioses contradictorios a los que es preciso reverenciar en el múltiple juego del rito, el sacrificio o la guerra florida.

El sacrificio humano, tan practicado en esa sociedad prehispánica, poseía un doble objeto: por una parte, el hombre accedía al proceso creador (pagando a los dioses, simultáneamente, la deuda adquirida por la especie). Por la otra, alimentaba la vida cósmica y la social. Es decir que el culto a la muerte representaba (y representa) a la vez un culto a la vida. Son contrarios que se complementan. Son mitades de una esfera que nosotros, ubicados en otro tiempo y otro espacio, sólo podemos entrever.

Perro, c.1500

Aztecs es la exposición que se presenta, desde el 16 de noviembre del año pasado, en la Royal Academy of Arts de Londres y concluirá el 11 de abril del 2003. Es la oportunidad de experimentar el esplendor y la complejidad de esta otrora sorprendente civilización, una cultura cardinal en la historia de México y una de las civilizaciones más imponentes del mundo.

El impacto causado por esta exposición en los ingleses radica, sin duda, en la representación de esos dioses sanguinarios que exigían tributo, intrínsecamente relacionados con las siniestras tareas de desollar y extraer corazones de los sacrificados. Quizá por este motivo Aztecs se ha convertido en una de las exhibiciones más populares en los últimos años en Gran Bretaña. En poco más de dos meses, según cifras de los organizadores Hillary Taylor, Emeline Max y Luct Hunt, al menos 200 mil personas han acudido a familiarizarse con este escalofriante mundo prehispánico. En respuesta a esta demanda, la galería se vio obligada a ampliar sus horarios.

Mictlantecuhtli, c.1480
Xochipilli, c.1500
Tlazolteotl, c.1300-1521

Los diarios londinenses como The Observer donde la crítica Laura Cumming compara la riqueza de la muestra con la exhibición del tesoro del faraón Tutankamón. Sin embargo, describe la experiencia como escalofriante y hace notar a sus lectores lo que ella considera los rasgos principales del arte azteca donde resaltan la ausencia de representaciones de animales en movimiento, de mujeres y niños, de hombres —excepto sacerdotes y guerreros— y de cualquier posible interés en el espíritu humano, la amistad, el sexo o la emoción.

Pendiente de oro, c. 1500

Aztecs es la muestra más completa realizada hasta hoy sobre mundo precolombino. Cuatrocientas piezas —algunas jamás exhibidas al público— describen la vida y época de los aztecas de 1325 a 1521, con incursiones a sus antecedentes y a la época colonial).
El programa cultural paralelo a la exposición abarca seminarios, actividades para niños, conciertos, proyecciones de películas y cursos cortos sobre diversas facetas de la cultura prehispánica. A fin de ayudar a conservar y promover el patrimonio de México, la Real Academia donará el diez por ciento de los ingresos generados por la venta de tickets a las autoridades mexicanas.
Aztecs, coordinada por Conaculta y el INAH, fue curada por Eduardo Matos Moctezuma y Felipe Solís Olguín. Se contó con el patrocinio de la Secretaría de Turismo de México y Pemex.

 

Royal Academy of Arts

Burling House
Piccadilly
London W1JOBD
Tel: 020 73 00 80 00
www.aztecs.org.uk
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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