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nací con la luna de plata. / Y nací con alma de pirata.
/ Yo he nacido rumbero y jarocho, trovador de veras. / Y me fui lejos
de Veracruz
, dice la canción Veracruz, escrita por Agustín
Lara. Y si bien podríamos encontrar aproximaciones entre este compositor
y la cantante de ópera Olivia Gorra, sin duda la más destacable
sería precisamente el amor a la música.
Dueña de una técnica vocal refinada y de un timbre seductor,
Oliva Gorra nació en Coatzacoalcos, Veracruz, en el seno de una
familia de limitados recursos económicos, por lo cual tuvo que
hacer grandes esfuerzos para realizar su vocación artística.
OG: La señora Diana Jiménez reunió a un grupo de
jóvenes que prometían tener una buena carrera en la ópera,
y nos dio la oportunidad de tomar clases con maestros especialistas en
bel canto, en Coatzacoalcos. Gracias
a ella y al apoyo de mis padres me atreví a tomar el camino de
la ópera.
Segura de sí misma y desenvuelta, Olivia no se considera una diva,
aun cuando ha actuado en los más renombrados escenarios de México
y Estados Unidos. Más bien se considera afortunada, pues su voz
es un regalo que se le ha otorgado para dar mensajes al mundo.
Gorra posee el instrumento más bello del mundo: la voz, y por supuesto
lo ha entrenado adecuadamente. Yo inicié mis estudios de canto
en la Escuela de Valores Artísticos AC; después fui a la
Escuela Superior de Música en la Ciudad de México. Más
adelante estudié en Nueva York en The Manhattan School of Music.
Para la soprano, además de los estudios, lo más importante
son la disciplina y la pasión. Hay que empezar con la disciplina
y luego, si quieres ofrecerle al público un espectáculo
digno, debes entregarte. Para lograr esa mayor expresión, esta
cantante se prepara no sólo en vocalización, también
hace un poco de ejercicio, trabajo de respiración y expresión
corporal, porque considera que cantar no sólo es emitir un sonido,
hay muchas cosas más qué hacer.
La entrega hacia su público y la sensibilidad que transmite, le
han abierto las puertas de escenarios como el Metropolitan Opera House
en Nueva York, que desde la participación de Guillermina Higareda,
hace 20 años, no recibía a una soprano mexicana.
LG: ¿Le llamas suerte a esta oportunidad de presentarte en el Metropolitan?
OG: Le llamo trabajo constante, porque las audiciones son una parte muy
importante en la carrera operística. La carrera depende de muchísimas
cosas, no nada más es el canto y el talento, también tiene
que ver el amor al arte. Por ejemplo, para cantar en el Metropolitan Opera
House tuve que audicionar
una, dos
tres veces recuerda,
porque esto no es cuestión de suerte sino de tesón y voluntad.
LG: ¿Qué piensa Olivia Gorra de la crítica?
OG: Considero que no hay crítica buena ni mala, simplemente son
evaluaciones. Algunas veces me mandaron decir: "te falta trabajar
en tal parte de tu registro", entonces yo intentaba disciplinarme
y arreglarlo. Si Callas lo hizo muchas veces, por qué yo no.
Entregada de lleno a su carrera, entre ensayos, viajes y relaciones públicas,
pasa la mayor parte del tiempo fuera de casa. Invierte muchas horas, sobre
todo en los ensayos, por lo menos les dedica dos a diario: una para vocalizar
o cantar y otra para memorizar. Un cantante de ópera necesita mucho
ensayo y ahí es donde nos va mal porque mi hijo me dice: "¡mamá
ya te vas otra vez y no te voy a ver!"
LG: ¿El sacrificio vale la pena?
OG: Sí. Todo el tiempo es sacrificio, pero si Dios te dio un don
para compartirlo, hay que hacerlo; es un compromiso. Cuando me veo en
un escenario, digo: sí vale la pena; siento un descanso; me digo
que ese es mi destino, estar ahí para dar lo mejor de mí
misma. Me siento extasiada, es maravilloso.
Definitivamente los logros para esta cantante apenas empiezan. Si bien
se identifica con La traviata, de Verdi, y con Lucia de Lammermoor, de
Donizetti, Gorra no olvida sus raíces populares. Le gustan las
canciones de Juan Gabriel, Michael Bolton, Manuel M. Ponce, Tata Nacho,
María Greever y Agustín Lara. A veces, al interpretar un
aria, al pensar un poco en lo popular, Olivia reflexiona. Entre sus proyectos
está cantar en La Scala de Milán. Inicia su gira en abril
y empieza con audiciones, aprovechar el momento y seguir avanzando, aquí
no termina todo, al contrario...
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