Candelabros de bronce
EN EL CARROUSEL DEL LOUVRE
Por: Alfonso Bullé Goyri Fotos: Ariane Dandois Antiquaires
 

on la gesta militar y política de Napoleón Bonaparte, Francia domina el mundo en los primeros años del siglo xix; sin embargo, de las naciones conquistadas y del pasado tomará saberes y costumbres. Los artesanos y artistas buscaron complacer el gusto del emperador y de su corte de profesionales libres, de médicos y abogados, e intentaron con éxito acudir a los grandes temas de la Antigüedad para producir obras evocadoras de Grecia y Roma, ante todo, pero también de Egipto y el lejano Oriente. Napoleón, con sus conquistas, ensancha el universo espiritual de Europa y provoca la confrontación de estilos y de gustos, la oposición de maneras de ser, dando paso a una nueva estética que se identificará con el mundo moderno.

El nuevo estilo se basa en viejas tradiciones. Los candelabros de Vestales son muestra de ese espíritu evocador de símbolos antiguos. Se remonta al panteón romano, donde la divinidad Vestal era considerada como protectora del hogar, equivalente a la Hestia griega, diosa del fuego y el hogar, y símbolo de la vida doméstica. Hija de Cronos y Rea.
En los candelabros de Vestales podemos advertir también el afán de los artistas franceses por contrastar el espíritu clásico decantado por el tiempo con la realidad turbulenta de la época napoleónica. Los candelabros de tres luces realizados en bronce patinado y dorado recuerdan justamente a la diosa Vestal. Estas piezas son una muestra característica del espíritu francés de este periodo histórico.

Como se puede observar, la Vestal de cada candelabro tiene los brazos abiertos a manera de soporte lateral para una lámpara de aceite sobre la que se sostienen las tres luces. La imagen sedante de la diosa, sobre cojines y con las piernas cruzadas en posición de loto, el pecho erguido y los brazos abiertos le imprimen a los candelabros una sugerente presencia. El vaciado en bronce de cada esculturilla es de una factura impecable y los pliegues del velo que envuelve a la diosa es de una exquisita calidad. Tanto la peana que soporta las figuras como la lámpara de aceite tienen aplicaciones de bronce dorado que imitan flores de acanto. Asimismo, la peana, en su parte frontal, reproduce a la Vestal en dorado, también con los brazos abiertos, sostiene velas e imprime a la pieza un toque adusto y de elegante gracia. Se sienten firmes, sometidas al rigor del peso.

Estos raros candelabros inspirados en el mundo clásico recuerdan, además, algunos de los trabajos de Claude Galle, un artesano que frecuentaba los temas mitológicos con singular maestría. De hecho, hay piezas de Galle donde la diosa Vestal se encuentra en una posición semejante. Hallamos ejemplos notables en algunos de los más importantes museos de Artes Aplicadas de Francia, lo que significa que el gusto de la época estaba vinculado al espíritu de la Grecia Clásica y de la Roma Imperial. El brío napoleónico no puede desvincularse del mundo clásico, en él toma ejemplo y se proyecta. Estos candelabros de Vestales, en suma, ponen el acento en figuras mitológicas, que también representan luz, conocimiento y sensual recogimiento.

Ariane Dandois Antiquaires
Place Beauvau
92, Rue du Faubourg Saint-Honoré
75008, París
Tel: 33 143 12 39 39
www.arianedadois.com
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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