El camino a la abstracción
Piet Mondrian
Por: Jorge Martín Salazar Ojeda   Foto: Kimbel Art Museum
 
Composition VI, 1914, óleo sobre tela,
95.2 x 67.6 cm
  The Winkel Mill in Sunlight, 1908, óleo sobre papel, 114 x 87 cm
     
   
Village Church, c. 1898, gouache sobre papel, 75 x 50 cm
   
     
Vista lateral del Kimbell Art Museum

as obras de Piet Mondrian son inprescindibles para comprender el arte del siglo pasado e importantes para imaginar el siglo xxi. En sus creaciones se manifiesta una fuerza inaudita a través de sus trazos. El conjunto de sus óleos es el registro de grandes espejos de agua en busca de bosques, horizontes, siluetas y retículas que se trasforman en danza, equilibrio y proporción.
En las composiciones de Mondrian existe la constante experimentación de la técnica espontánea, donde se descubre la naturaleza a través del contacto con el lienzo, como una creación más allá de una pieza bidimensional. Sus paisajes expresan la esencia de la atmósfera del lugar o de la escena representada, bajo el peso de los cielos encapotados que acentúan las siluetas y las líneas de la arquitectura.

La obra de Mondrian es la secuencia de experiencias y reflexiones que derivan en exploración y transformación. En el año de 1908 presenció la muestra de Van Gogh en la ciudad de Amsterdam, en la galería C.M Van Gogh. Aprendió de ésta, el significado del color como una manera de expresión en el encuentro con su tierra y la observación directa de los objetos, así como la estrecha relación de los colores del óleo y el desarrollo de la intuición. Él mismo escribió: Conocía poco del movimiento del arte moderno, la primera vez que vi el trabajo de los impresionistas, Van Gogh y Van Dongen, los admiré. Pero tengo que buscar mi propio camino.
Tres años después, Mondrian viaja a París por primera vez representando al Moderne Kunst Kring (Círculo de Arte Moderno), donde realiza un trabajo con un estilo completamente diferente al que había experimentado hasta ese momento, caracterizado por combinaciones de luz para destacar el papel protagónico del rojo y el azul.

La pintura de Mondrian se entiende como un lenguaje claro y transparente que se manifiesta a través de sus colores y el talento en la técnica, pero sobre todo, por la importancia que concedía a la filosofía en el arte como sustento para trascender más allá de las fronteras y el tiempo.
Bajo las bóvedas de concreto aparente y los muros de mármol, el Museo de Arte Kimbell de Forth Worth, Texas —obra del arquitecto Louis Kahn—, exhibió temporalmente The Path to Abstraction Mondrian 1892-1914, muestra impecable que en su discurso museográfico nos acerca de manera íntima a la obra de este maravilloso e inagotable pintor.

Kimbell Art Museum
3333 Camp Bowie
Boulevard
Forth Worth, Texas 76107-2792
Tel: 817 332 84 51
www.kimbellart.org
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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