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as
obras de Piet Mondrian son inprescindibles para comprender el arte del
siglo pasado e importantes para imaginar el siglo xxi. En sus creaciones
se manifiesta una fuerza inaudita a través de sus trazos. El conjunto
de sus óleos es el registro de grandes espejos de agua en busca
de bosques, horizontes, siluetas y retículas que se trasforman
en danza, equilibrio y proporción.
En las composiciones de Mondrian existe la constante experimentación
de la técnica espontánea, donde se descubre la naturaleza
a través del contacto con el lienzo, como una creación más
allá de una pieza bidimensional. Sus paisajes expresan la esencia
de la atmósfera del lugar o de la escena representada, bajo el
peso de los cielos encapotados que acentúan las siluetas y las
líneas de la arquitectura.
La obra de Mondrian es la secuencia de experiencias y reflexiones que
derivan en exploración y transformación. En el año
de 1908 presenció la muestra de Van Gogh en la ciudad de Amsterdam,
en la galería C.M Van Gogh. Aprendió de ésta, el
significado del color como una manera de expresión en el encuentro
con su tierra y la observación directa de los objetos, así
como la estrecha relación de los colores del óleo y el desarrollo
de la intuición. Él mismo escribió: Conocía
poco del movimiento del arte moderno, la primera vez que vi el trabajo
de los impresionistas, Van Gogh y Van Dongen, los admiré. Pero
tengo que buscar mi propio camino.
Tres años después, Mondrian viaja a París por primera
vez representando al Moderne Kunst Kring (Círculo de Arte Moderno),
donde realiza un trabajo con un estilo completamente diferente al que
había experimentado hasta ese momento, caracterizado por combinaciones
de luz para destacar el papel protagónico del rojo y el azul.
La pintura de Mondrian se entiende como un lenguaje claro y transparente
que se manifiesta a través de sus colores y el talento en la técnica,
pero sobre todo, por la importancia que concedía a la filosofía
en el arte como sustento para trascender más allá de las
fronteras y el tiempo.
Bajo las bóvedas de concreto aparente y los muros de mármol,
el Museo de Arte Kimbell de Forth Worth, Texas obra del arquitecto
Louis Kahn, exhibió temporalmente The Path to Abstraction
Mondrian 1892-1914, muestra impecable que en su discurso museográfico
nos acerca de manera íntima a la obra de este maravilloso e inagotable
pintor.
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