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la ciudad de Cuernavaca, a escasos kilómetros de la glorieta de
Zapata, en la empedrada calle de San Jerónimo, se ubica la Casita
de las Cúpulas. Este Bed&Breakfast íntimo, modesto y
candoroso podría catalogarse como el refugio ideal de una pareja
de enamorados.
El acariciador y agradable clima de la ciudad de la eterna primavera,
se complementa con los servicios de esta casita cuyas características
invitan a disfrutar de sus instalaciones por cortas temporadas o fines
de semana.
Por su condición de valle, el territorio está rodeado de
sierras y cordilleras. El ecosistema de la región con su rica flora
y fauna, genera un microclima que emerge a las lomas, colinas y praderas
—a pesar del deterioro producido por la urbanización.
La distribución de la planta arquitectónica, desde una vista
aérea, tiene como centro la piscina, en sus extremos se disponen
dos pequeños pabellones con habitaciones. Una hermosa puerta rústica
de dos hojas con aplicaciones de herrería conduce al recibidor,
es aquí donde se localiza la cúpula cubierta de talavera
poblana que sugirió su nombre. En su interior, la bóveda
de cañón corrido está decorada con caritas de angelitos
de diversas razas que dan la bienvenida al visitante. Como telón
de fondo, nubes trompe-l’oeil dejan ver un cielo despejado. Tras
un pequeño pasillo están la recámara principal, la
sala-biblioteca, uno de los baños y la cocina. En el pórtico
se localiza el comedor frente a la piscina. A un lado del área
de servicio están la recámara amarilla con baño propio
y tina, así como la habitación blanca con baño.
En
esta casa se puede disfrutar de un ambiente apacible. El entorno natural
constituye el entretenimiento: el trinar de los pájaros, el chirriar
de los grillos, el ulular de los búhos, la fragancia de las flores,
la cálida temperatura. Ante estos estímulos el silencio
se hace presente y con él nuestros pensamientos y emociones; encontrarse
con uno mismo resulta inevitable.
Si la opción para la estancia no es la introspección, la
Casita de las Cúpulas puede ser un excelente lugar para las reuniones
con amigos cercanos e incluso para festejar en grande. Las recámaras
están comunicadas pero pueden usarse de manera independiente. Tres
parejas tienen la posibilidad de pasar un weekend sin incomodarse entre
sí.
Nadar, leer, escribir o simplemente ponerse de cara al sol son actividades
recomendables para acompañarse con un cebiche, un tequila y una
cerveza. Si el objetivo es la relajación se puede disfrutar del
masaje producido por las burbujas de la piscina. Este rincón se
ha convertido en la visita obligada de escritores, artistas o simples
vacacionistas que llegan a la ciudad de la eterna primavera, no sólo
de la Ciudad de México sino de otras partes del mundo. Excelentes
anfitriones son el personal de la casa que atiende con afecto y eficiencia
a los huéspedes que deciden disfrutar la fórmula del Bed&Breakfast.
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