Casa Quetzal
Evocación de mundos lejanos
Por: Leticia González Ortiz Fotos: Víctor Benítez
 
La suite Baccus es la preferida de los huéspedes por la tranquilidad que inspiran la sala y la recámara decoradas con artesanías provenientes de la zona del Bajío. El comedor de la terraza se viste de fiesta en ocasiones especiales.
 

a atmósfera de San Miguel de Allende está compuesta por colores como el rojo tierra, que se derrama con frecuencia casi obsesiva por las calles angostas y empedradas del centro de la ciudad. Las mansiones antiguas y los patios llenos de flores hacen de las caminatas una verdadera delicia. También se puede distinguir una gama de ocres, rosas pálidos, duraznos, en la paleta que pinta las viejas casas virreinales. Una hilera de cabañas de adobe en las terrazas de los cerros más altos fueron acondicionadas con el glamour de los diseños modernos, sin perder la belleza y armonía de construcciones antiguas, que conservan el aire colonial de la zona.

Ahí en las faldas de las colinas se encuentra Casa Quetzal. Esta ubicación le permite albergar la fusión de dos ambientes: la inigualable quietud que concede el descanso placentero y los murmullos de su arquitectura histórica que hablan de su pasado.

Al interior de esa atrayente imagen colonial, se aloja la magnífica concepción del espacio confortable y exótico. Paz y misticismo diseñaron los interiores de esta casa nombrada por el ave de vuelo parsimonioso y etéreo. Por todos los rincones se encuentra tiempo y espacio para la reflexión y la contemplación de la naturaleza.
Este íntimo lugar cuenta con cinco suites, cada una con un tema distinto, en función de las necesidades y características de cada viajero. Entre ellas la suite Zen, inspirada en el lejano Japón consigue el arrullo para quien busca la tranquilidad del hogar. La suite Karma regida por la ley máxima del alma, es capaz de trasportar hasta la India con sólo contemplar su decoración mística; mientras en la suite Voodoo el percusivo cantar de los dioses del África y su arte primitivo se refleja en muros y muebles.

Evocaciones de mundos lejanos brindan noches serenas y por las mañanas los espacios abiertos y la luz que se filtra por los ventanales ofrecen resplandor y color a todo el entorno. El jacuzzi al aire libre de la suite Pacifika, la salita de estar de Baccus, y el solitario pasillo de la entrada son elementos que irremediablemente posibilitan el encuentro con uno mismo. Es entonces cuando el hotel Quetzal se convierte en un refugio alejado del caos.

Por su servicio personalizado de Bed &Breakfast está considerado dentro de los hoteles boutique de lujo distribuidos por todo el país. El costo en habitación doble es aproximadamente de $2 500 pesos diarios, más $350 pesos por cada persona extra. Incluye desayuno llevado hasta la comodidad de la habitación.

Casa Quetzal
Hospicio 34, Centro, 37700
San Miguel de Allende, Guanajuato
Tel: 415 152 05 01
www.quetzalfilms.com
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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