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los primeros años de la década de los cincuenta, se registró
en la historia de la aviación comercial un importante suceso: la
creación de un revolucionario instrumento que entre otras maravillas,
ofrecía a los pilotos volar asistidos por un cronógrafo
y por una computadora portátil para realizar cálculos precisos
en sus largas horas de vuelo.
Diez años después de que el Navitimer se convirtiera en
un icono de las alturas como el reloj oficial de los aviadores de todo
el mundo, Breitling desarrolló un modelo espacial. El primero en
utilizarlo fue el astronauta Scott Carpenter a bordo de la cápsula
Aurora 7.
Navitimer es ampliamente reconocido como una herramienta de vuelo. Compuesto
por una regla de cálculo circular, sorprende por la belleza de
su trazo y extraordinario diseño contemporáneo, pero sobre
todo, por su notable exactitud de cálculo que se acciona mediante
la rotación de un bisel, cuya escala exterior aparece grabada en
el contorno de la esfera.
La versión desarrollada por Breitling para su navigation timer,
permite a los pilotos resolver cálculos relacionados con conversiones
de distancias, consumo de carburantes, velocidades, índices de
subida y bajada; incluso puede resolver operaciones matemáticas,
o una sencilla conversión de cambio de moneda mediante una sola
manipulación.
Para los amantes del vuelo, la fina relojería o sencillamente para
quien reconoce que la belleza de la vida está impresa en el aire
y en la fuerza del tiempo, el Breitling Navitimer, conmemorativo de sus
primeros 50 años de existencia, es una pieza de colección.
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