Magret de canard al Foie Gras
   
  Por: Alexandre Lemaire   Fotos: Pedro Barrera
   
 
   
 

ntroducción. Este platillo es ideal para festejar Navidad y año nuevo. Una receta que combina refinamiento y tradición. Pero ¿dónde podremos encontrar un pato mexicano e imaginariamente galo? Toda esta información la encontrará usted a continuación. Por lo pronto aprovecho la oportunidad para desearles a todos ustedes un muy feliz periodo de fiestas. ¡Que Dios los bendiga y que les inspire un estupendo réveillon!

Historia del producto. Los patos que se encuentran en el mercado y los que adquirimos para cocinar, pueden ser salvajes o de cría. Algunos apasionados de la gastronomía, se han dedicado en granjas y ranchos próximos a la ciudad —algunos en Valle de Bravo— a la cría de estas aves. Del pato engordado se obtiene la pechuga, lo que los franceses llaman el magret. Existen dos tipos de hígado: el del ganso (oie) y el del pato (canard). Si se sobrealimenta al pato se obtiene un buen hígado, también es importante el buen trato que reciba el animal. El magret de los patos es rojo y de tal consistencia que se requiere asar. Existen más de 30 tipos diferentes de pechugas.

El mercado. En el estado de Morelos, descubrimos dos crías de patos: la raza moscovita, gordo y carnudo con pechugas de hasta cuatro y cinco kilos y el maple de la Guinea, más fino y liviano (kilo y medio) delicioso para ser cocinado entero. Para nuestra sorpresa, una dama francesa y su hijo poseen tres granjas avícolas cerca de Cuernavaca. Han constituido una empresa distribuidora en la Ciudad de México que opera en forma organizada. Etiquetan su producto con la imagen del chef que hasta hace algunos años fue el marido de la dueña. Comercial Premier se fundó en 1995 y desde entonces se especializa en productos derivados del pato. La variedad de estos productos van desde foie, terrina, pate y magret, hasta otros más sofisticados como langosta de río y trufa blanca Piamonte italiano. Pero lo más admirable, es que la organización de esta empresa, nos permite recibir el pedido hasta la puerta de nuestra casa, sin necesidad de ir a Cuernavaca.

   
 
Ingredientes:   Forma de Prepararse:
 
(Para 8 personas)
  • 2 pechugas (magret) de pato (canard)
  • 1 hígado (foie) fresco de pato
  • 16 naranjas
  • 300 g de miel
  • 36 papas cambray
  • 1 cucharada de aceite de olivo
  • 36 cebollas cambray
  • 300 g de mantequilla sin sal
  • un puño de pasitas
  • sal y pimienta

Utensilios

  • 1 sartén grande para la pechuga de pato (este mismo sartén se utilizará para freír el hígado del pato)
  • 2 caserolas para las naranjas
  • 1 sartén para las papas cambray
  • 1 caserola para las cebollas cambray
  • 2 cuchillos: uno grande y otro fino y filoso
  • 1 cucharón
  • 1 exprimidor de naranjas
 

Esta receta se lleva a cabo en dos etapas.

LA PRIMERA. Pelar cuidadosamente con las manos la pechuga del pato. Lavar ocho naranjas que se cortan en finas rodajas, las restantes se exprimen.
Lavar las papas sin pelarlas y ponerlas a dorar en el sartén durante dos horas.
Lavar las cebollas y cortarles la cabeza, retirándoles la cola verde. Se funde la mantequilla en una cacerola y se introducen las cabecitas de cebolla para freírlas a fuego lento durante dos horas, cúbralas con una tapa. Es recomedable vigilar cada quince minutos las papas y las cebollas hasta que estén listas.
Ponga 50 gramos de miel en otra cacerola para freírse a fuego lento durante dos horas y agréguele las rodajas de naranja que se prepararon con anterioridad. Cúbralas con una tapa.
Mientras los ingredientes se fríen durante dos horas, usted podría arreglar la mesa. Escoja una vajilla fina, unas copas Riedel para degustar un Burdeos y no se olvide de las flores.

LA SEGUNDA. En otra caserola ponga juntos la miel restante y el jugo de naranja. Adelgace la mezcla durante un cuarto de hora a fuego lento. Consérvelo caliente.
En un sartén muy caliente ponga las dos pechugas de pato, debido a que son inevitablemente más duras de un lado que del otro, es necesario dejarlas al fuego doce minutos de un lado y siete del otro.
Un consejo importante: no le agrege nada a la pechuga. Ni sal, ni aceite, ni mantequilla, ni pimienta.
Después de cocidas las pechugas proceda con el cuchillo grande a cortar rebanadas finas de dos centímetros de espesor.
Concluya la operación colocando los hígados del pato en el mismo sartén en donde se encuentran las pechugas del pato, para que se frían ligeramente durante dos minutos de un solo lado. Proceda a cortar los hígados en rebanadas de tres centímetros, después arregle el platillo.

Para servir:

Sobre un platón extendido coloque cada una de las pechugas del pato. Corónelas con las rebanadas del hígado. Agregue como guarnición del platillo naranjas, cebollas y papas bien doradas. Bañe todo el platillo, las pechugas y sus hígados, con la salsa de miel y jugo de naranja. Hasta el final se agrega sal y pimienta al gusto. ¡Bon apetit!

Vino para acompañar

Este platillo exquisito, fuerte y definido al paladar, hay que saborearlo con un buen vino serio y de carácter, por lo que recomendamos ir sobre los tintos de Pinot Noire, región en donde la caza es generosa. Si no se puede invertir mucho dinero en una fina botella llegada de Francia, escoja un vino chileno o un vino tinto de Baja California.

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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