| Esta receta se lleva a cabo en dos
etapas.
LA PRIMERA. Pelar cuidadosamente con las manos
la pechuga del pato. Lavar ocho naranjas que se cortan en finas
rodajas, las restantes se exprimen.
Lavar las papas sin pelarlas y ponerlas a dorar en el sartén
durante dos horas.
Lavar las cebollas y cortarles la cabeza, retirándoles la
cola verde. Se funde la mantequilla en una cacerola y se introducen
las cabecitas de cebolla para freírlas a fuego lento durante
dos horas, cúbralas con una tapa. Es recomedable vigilar
cada quince minutos las papas y las cebollas hasta que estén
listas.
Ponga 50 gramos de miel en otra cacerola para freírse a fuego
lento durante dos horas y agréguele las rodajas de naranja
que se prepararon con anterioridad. Cúbralas con una tapa.
Mientras los ingredientes se fríen durante dos horas, usted
podría arreglar la mesa. Escoja una vajilla fina, unas copas
Riedel para degustar un Burdeos y no se olvide de las flores.
LA SEGUNDA. En otra caserola ponga juntos la
miel restante y el jugo de naranja. Adelgace la mezcla durante un
cuarto de hora a fuego lento. Consérvelo caliente.
En un sartén muy caliente ponga las dos pechugas de pato,
debido a que son inevitablemente más duras de un lado que
del otro, es necesario dejarlas al fuego doce minutos de un lado
y siete del otro.
Un consejo importante: no le agrege nada a la pechuga. Ni sal, ni
aceite, ni mantequilla, ni pimienta.
Después de cocidas las pechugas proceda con el cuchillo grande
a cortar rebanadas finas de dos centímetros de espesor.
Concluya la operación colocando los hígados del pato
en el mismo sartén en donde se encuentran las pechugas del
pato, para que se frían ligeramente durante dos minutos de
un solo lado. Proceda a cortar los hígados en rebanadas de
tres centímetros, después arregle el platillo.
Para servir:
Sobre un platón extendido coloque cada una de las pechugas
del pato. Corónelas con las rebanadas del hígado.
Agregue como guarnición del platillo naranjas, cebollas y
papas bien doradas. Bañe todo el platillo, las pechugas y
sus hígados, con la salsa de miel y jugo de naranja. Hasta
el final se agrega sal y pimienta al gusto. ¡Bon apetit!
Vino para acompañar
Este platillo exquisito, fuerte y definido al paladar, hay que
saborearlo con un buen vino serio y de carácter, por lo que
recomendamos ir sobre los tintos de Pinot Noire, región en
donde la caza es generosa. Si no se puede invertir mucho dinero
en una fina botella llegada de Francia, escoja un vino chileno o
un vino tinto de Baja California. |